El dato tiene además una perspectiva histórica especialmente significativa. Los 116.120 desempleados de agosto de 2026 constituyen el tercer registro más bajo para este mes desde 2007, solo por detrás de los 89.685 de agosto de 2007 y los 116.099 de agosto de 2025. Si se excluye aquel agosto de 2007, previo a la crisis financiera, el registro de este año es el segundo más bajo de toda la serie.
La evolución dibuja así un mercado laboral muy diferente al de la década pasada. En agosto de 2013, en plena crisis económica, Castilla-La Mancha llegó a contabilizar 250.630 desempleados. Trece años después son 116.120: 134.510 personas menos y un descenso del 53,7%.
Entre 2007 y 2013 el paro se multiplicó por 2,8, hasta alcanzar su máximo de agosto. A partir de 2014 comenzó una larga fase de descenso que únicamente se interrumpió con el repunte provocado por la pandemia: en agosto de 2020 había 185.775 parados, casi 21.000 más que en 2019.
Desde entonces, la reducción ha sido prácticamente continua: 162.752 en 2021, 142.495 en 2022, 129.453 en 2023, 123.329 en 2024 y 116.099 en 2025. El dato de 2026 supone, por tanto, una pausa en esa tendencia descendente, aunque desde niveles históricamente bajos.
El paro se concentra cada vez más en los servicios
La fotografía sectorial explica buena parte del mercado laboral castellano-manchego. De los 116.120 desempleados registrados en agosto, nada menos que 82.377 proceden del sector servicios, el 70,9% del total. Es decir, aproximadamente siete de cada diez parados de la región habían trabajado anteriormente en actividades terciarias.
A mucha distancia aparece el colectivo sin empleo anterior, con 11.816 personas, el 10,2% del total. Le siguen la industria, con 9.955 desempleados (8,6%); la construcción, con 7.507 (6,5%), y la agricultura, con 4.465 (3,8%).
El comportamiento durante agosto también ha sido desigual. El sector servicios ha aportado 639 nuevos desempleados, mientras que el colectivo sin empleo anterior ha aumentado en 435 personas. La construcción suma 305 parados y la industria otros 174. La única reducción se ha producido en la agricultura, con 129 desempleados menos.
El resultado es que casi el 45% del incremento mensual del paro regional procede de los servicios, mientras que otro 30,5% corresponde al colectivo sin empleo anterior. La agricultura, por el contrario, ha amortiguado parcialmente el repunte.
Este comportamiento no es extraño en agosto, un mes marcado por la estacionalidad, el final de determinadas campañas y la finalización de contratos vinculados a la temporada estival. Pero también revela una característica estructural: el grueso del desempleo regional se concentra en el sector terciario, mucho más numeroso en términos de empleo que el resto de ramas productivas.
El dato global esconde una evolución muy diferente entre hombres y mujeres
La otra gran clave del dato de agosto está en la brecha de género. De los 116.120 desempleados de Castilla-La Mancha, 40.761 son hombres y 75.359 son mujeres. Las mujeres representan así el 64,9% del paro registrado, frente al 35,1% de los hombres.
La diferencia asciende a 34.598 personas. En otras palabras, por cada 100 hombres registrados como desempleados hay aproximadamente 185 mujeres.
La distancia es todavía más llamativa porque la estabilidad interanual del paro regional esconde comportamientos contrapuestos. Mientras el número de hombres desempleados ha aumentado respecto a agosto de 2025, el de mujeres se ha reducido.
En agosto de 2025 había 40.068 hombres y 76.031 mujeres en paro. Un año después, los hombres han aumentado hasta 40.761, 693 más, mientras las mujeres han bajado hasta 75.359, 672 menos. El resultado combinado es prácticamente neutro: 21 desempleados más en la región.
La lectura económica es importante: la aparente estabilidad del paro regional no significa que la evolución sea homogénea. La mejora del desempleo femenino ha compensado prácticamente por completo el incremento registrado entre los hombres.
Los jóvenes representan casi el 8% del desempleo
La edad introduce otra diferencia relevante. El paro registrado entre los menores de 25 años suma 9.218 personas, de las que 4.769 son hombres y 4.449 mujeres. El colectivo juvenil representa alrededor del 7,9% del desempleo total.
La mayor parte del paro, por tanto, se concentra entre los mayores de 25 años: 106.902 personas, frente a las 9.218 menores de esa edad. Dentro del colectivo de más edad, la brecha de género vuelve a ser especialmente elevada: 35.992 hombres frente a 70.910 mujeres.
Toledo concentra más de un tercio del paro regional
La distribución territorial también muestra importantes diferencias. Toledo es la provincia con mayor número de desempleados, con 43.523, seguida de Ciudad Real, con 30.726; Albacete, con 20.710; Guadalajara, con 12.372; y Cuenca, con 8.789.
Toledo concentra así cerca del 37,5% de todo el desempleo de Castilla-La Mancha, mientras que Ciudad Real aporta otro 26,5%. Entre ambas provincias reúnen casi dos de cada tres desempleados de la comunidad.
En términos mensuales, todas las provincias han registrado incrementos: Toledo suma 533 desempleados, Ciudad Real 311, Guadalajara 288, Albacete 189 y Cuenca 103.