La propuesta supone un avance respecto al escenario que CLM21 viene describiendo durante los últimos meses: una comunidad que dispone de una elevada capacidad de generación eléctrica, mayoritariamente renovable, pero que encuentra dificultades para poner esa energía a disposición de nuevos consumidores allí donde se quieren instalar fábricas, centros de datos o proyectos de hidrógeno.
El Gobierno regional había cuantificado en 6.000 MW las necesidades de al menos 16 proyectos estratégicos que reclamaban capacidad eléctrica para poder desarrollarse. La cifra representa aproximadamente un tercio de los 18.233 MW de potencia instalada en Castilla-La Mancha, de los que el 87% proceden de fuentes renovables. La limitación, por tanto, no está tanto en la generación como en la capacidad de acceso y transporte de la red.
Ahora, el Miteco propone atender 4.100 MW de demanda adicional desde la red de transporte, a los que se sumaría la capacidad que pueda aflorar en las redes de distribución. Según el Ministerio, la mayoría de esta potencia se destinará a desarrollos industriales y de hidrógeno.
15 nuevas subestaciones y 191 kilómetros de líneas
La propuesta revisada tras analizar las 2.566 alegaciones recibidas durante el periodo de audiencia contempla para Castilla-La Mancha la construcción de 15 nuevos parques de subestaciones, actuaciones en la mayoría de las instalaciones existentes y 191 kilómetros de nuevas líneas.
Además, se prevé la repotenciación de otros 1.553 kilómetros de tendidos para aumentar su capacidad. Tras el periodo de alegaciones se ha incorporado un nuevo parque de subestación y 13 posiciones adicionales respecto a la primera propuesta.
El Ministerio considera prioritarias varias actuaciones destinadas a reforzar la estructura de la red regional y sus conexiones con otros territorios. Entre ellas figuran el anillo de Madrid, el eje Sur-Levante-Aragón, el corredor Castilla-La Mancha-Centro, el eje Castilla-La Mancha-Extremadura-Madrid y el corredor Andalucía-Castilla-La Mancha.
La planificación también incrementará la capacidad de acceso para nueva generación renovable, con 8,4 GW para eólica y fotovoltaica, y para almacenamiento, con otros 1,5 GW.
La Junta había advertido de que la red estaba frenando inversiones
La nueva propuesta llega después de meses de advertencias del Gobierno regional sobre las limitaciones de la red eléctrica. En julio, la Junta reclamó al Estado que acelerase la aprobación de la planificación porque la falta de capacidad estaba frenando el desarrollo industrial, residencial y proyectos vinculados al hidrógeno y los centros de datos.
CLM21 ya había documentado en diciembre de 2025 el elevado nivel de saturación de determinados nudos eléctricos de la comunidad y cómo esta situación estaba afectando a nuevos proyectos industriales y a ampliaciones de empresas ya implantadas.
La situación se había concretado en septiembre, cuando la Junta elevó hasta 6.000 MW las necesidades de al menos 16 proyectos estratégicos. En paralelo, Red Eléctrica identificó seis nudos castellano-manchegos susceptibles de un eventual concurso de capacidad para nueva demanda: Arenas de San Juan, Carroyuelas, Fuentes de la Alcarria, La Pinilla, Olmedilla y Picón.
El problema afecta especialmente a los nuevos consumidores de gran tamaño. Una fábrica, una planta de hidrógeno o un centro de datos no necesitan únicamente que exista electricidad generada en la región, sino que haya capacidad disponible en el punto concreto en el que pretenden conectarse.
De hecho, la Confederación de Empresarios de Cuenca ya había advertido de que la limitada capacidad de la red estaba perjudicando el desarrollo de empresas y nuevas inversiones. Según los datos trasladados por la organización empresarial, el 85% de los 445 nudos de la red de distribución de Castilla-La Mancha operaban al máximo de su capacidad.
De los 6.000 MW solicitados a los 4.100 MW previstos
La propuesta conocida ahora supone que el Estado atienda aproximadamente el 68% de los 6.000 MW que la Junta había identificado como necesarios para los proyectos estratégicos.
La propia consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha señalado que las nuevas previsiones incorporan 4,1 GW de los 6 GW solicitados, lo que supone, según sus cálculos, el 60% de la potencia eléctrica reclamada por Castilla-La Mancha en sus alegaciones.
Gómez ha explicado además que de los tres proyectos estratégicos de alta demanda energética cuya incorporación se había reclamado, dos quedarían cubiertos por la nueva planificación.
La consejera ha insistido en que la aprobación resulta urgente porque existen zonas de Castilla-La Mancha en las que las tensiones de la red impiden atender nuevos proyectos. "No contamos con esa energía en distribución y no podemos abarcar esos proyectos", ha señalado.
La advertencia conecta directamente con uno de los principales retos industriales que afronta actualmente la comunidad. Castilla-La Mancha ha conseguido atraer proyectos de elevada inversión en sectores como la industria avanzada, el hidrógeno y los centros de datos, pero la disponibilidad eléctrica se ha convertido en una condición previa para su materialización.
La paradoja de una región que produce energía pero no siempre puede utilizarla
La situación refleja una de las paradojas del actual modelo energético regional. Castilla-La Mancha cuenta con una de las mayores capacidades renovables de España, pero esa potencia no se traduce automáticamente en capacidad para atender a nuevos consumidores industriales.
CLM21 ya había señalado que el problema no se limita a producir más electricidad: es necesario disponer de líneas, subestaciones y posiciones de conexión capaces de llevarla hasta los puntos donde se concentra la nueva demanda.
La dimensión de las nuevas inversiones ayuda a explicar la presión sobre la red. El proyecto de Hydnum Steel, por ejemplo, obtuvo 500 MW de capacidad de acceso en Brazatortas para una inversión anunciada de 1.271 millones de euros. En el ámbito de los centros de datos, proyectos como los de Meta, Nostrum Data Centers o Malpica AI 300MW acumulan inversiones potenciales de miles de millones y necesidades de potencia de gran magnitud.
La electricidad ha pasado así de ser un elemento de coste para las empresas a convertirse en un factor de localización industrial. Allí donde no existe capacidad disponible, un proyecto puede tener suelo, inversión y demanda, pero no puede conectarse.
La clave ahora está en los plazos
Para la Junta, el siguiente paso es que la planificación se apruebe cuanto antes y que las infraestructuras puedan comenzar a ejecutarse. Según ha trasladado el Miteco, una vez realizada la evaluación ambiental estratégica, la planificación debe pasar por la Diputación Permanente del Congreso antes de que pueda ser aprobada por el Consejo de Ministros.
El calendario adquiere especial importancia porque la ejecución de una infraestructura eléctrica requiere más tiempo que la decisión empresarial de invertir. La construcción de una fábrica puede avanzar en meses una vez asegurada la inversión, mientras que una nueva subestación o línea necesita planificación, autorizaciones y obras.
El nuevo planteamiento del Estado reduce de forma significativa el déficit de potencia identificado por Castilla-La Mancha, pero no elimina por completo la brecha entre la demanda prevista y los 6.000 MW reclamados por la Junta. La materialización de los 4,1 GW propuestos dependerá además de que las nuevas infraestructuras se construyan y entren efectivamente en servicio.