De acuerdo con el pronóstico, el domingo se presenta como la jornada más delicada. La interacción entre una masa de aire muy frío de origen ártico y la borrasca atlántica podría favorecer precipitaciones en amplias zonas del centro peninsular. En el caso de Castilla-La Mancha, Aemet sitúa el mayor riesgo de nieve en el norte de la comunidad, con especial atención a provincias como Guadalajara y Cuenca, donde la cota podría descender de forma notable a lo largo del día.
Las nevadas podrían producirse en cotas bajas, un factor que incrementa la probabilidad de afecciones tanto en núcleos de población como en las principales vías de comunicación. Desde Aemet advierten de que, aunque existe incertidumbre sobre los puntos exactos y la intensidad de las precipitaciones, el episodio podría coincidir con un momento de elevada movilidad por el arranque de la semana y la cercanía del Día de Reyes.
El lunes 5, víspera de Reyes, continuará el ambiente invernal. Los modelos apuntan a nuevas nevadas en el interior oriental peninsular, con posibilidad de que alcancen también el este de Castilla-La Mancha, mientras las temperaturas seguirán bajando. En muchas zonas de la región las máximas podrían quedarse cerca de los 5 grados, con heladas generalizadas durante la madrugada y primeras horas del día.
Para el martes 6 de enero, Día de Reyes, la previsión indica una posible remisión progresiva de la inestabilidad, aunque no se descartan todavía nevadas residuales y un amanecer marcado por heladas intensas en buena parte del interior regional. A partir de mediados de semana, el tiempo tendería a estabilizarse, si bien el frío seguirá siendo protagonista.
Ante este escenario, desde Aemet recomiendan extremar la precaución, consultar la evolución de la predicción meteorológica y revisar el estado de las carreteras antes de emprender desplazamientos, especialmente entre el domingo y el martes, cuando el riesgo de nieve y hielo será mayor en el norte de Castilla-La Mancha.