El rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, el recorte del marco financiero y del presupuesto de la Política Agraria Común (PAC), así como el “ataque sin precedente” al regadío derivado de la planificación hidrológica del Ejecutivo central, centran las reivindicaciones. Así lo expusieron en rueda de prensa el presidente de Asaja en la región, José María Fresneda, y el secretario general de UPA en Castilla-La Mancha, Julián Morcillo.
Fresneda fue contundente al rechazar Mercosur por la falta de “reciprocidad” en las reglas de juego. “No jugamos con las mismas condiciones que Uruguay, Paraguay, Brasil o Argentina”, denunció, advirtiendo de que en este último país se están impulsando plantaciones masivas de olivar que, a medio plazo, podrían poner en riesgo la producción española y, con ella, la rentabilidad del campo regional.
Por su parte, Morcillo enmarcó la protesta en un contexto geopolítico “muy difícil” y defendió la necesidad de una “Europa fuerte” que sitúe entre sus prioridades la garantía de la alimentación de 500 millones de ciudadanos, “desde estándares de calidad que a los agricultores europeos se nos exigen desde hace años”. En esa línea, criticó una PAC que “no podemos aceptar”, al alertar de un presupuesto que se diluye en un fondo único y de un “cheque por país” que, a su juicio, generará conflictos entre Estados miembros.
La movilización del día 29 aspira a ser una de las mayores demostraciones de fuerza del sector agrario en Castilla-La Mancha en los últimos meses. Las organizaciones convocantes llaman no solo a agricultores y ganaderos, sino también al conjunto de la ciudadanía, para trasladar a las administraciones que el campo “no puede seguir pagando” acuerdos comerciales, recortes presupuestarios y decisiones hídricas que, sostienen, comprometen el futuro productivo y social del medio rural.