Según los datos presentados este jueves por el Gobierno regional, el sistema de atención a la dependencia atendió en 2025 a 82.425 personas, cerca de 4.400 más que el año anterior, y alcanzó un total de 118.432 prestaciones y servicios reconocidos, lo que supone un incremento interanual superior a las 11.000 prestaciones. Son cifras récord que consolidan la tendencia de crecimiento sostenido del sistema autonómico en los últimos ejercicios.
Más cobertura y mejor gestión que la media nacional
La evolución de Castilla-La Mancha contrasta con la situación del conjunto del país. En España, el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) cerró 2025 con más de 280.000 personas en lista de espera y un tiempo medio de resolución de 341 días, muy por encima del plazo máximo legal de 180 días.
Frente a ello, Castilla-La Mancha se sitúa entre las comunidades con menores tiempos de tramitación, con una media claramente inferior a la estatal y provincias como Guadalajara donde el plazo se sitúa por debajo de los cuatro meses. Esta mayor agilidad administrativa ha permitido reducir el número de expedientes pendientes y mejorar de forma efectiva la cobertura real del sistema.
La comparación resulta aún más significativa si se tiene en cuenta que, a nivel nacional, más de 32.700 personas fallecieron en 2025 mientras esperaban una prestación, una cifra que refleja la incapacidad estructural del sistema en muchas comunidades para absorber la demanda creciente.
Inversión sostenida y empleo estable
Uno de los factores que explica el mejor comportamiento del sistema regional es el esfuerzo inversor. En 2025, Castilla-La Mancha destinó 649 millones de euros a la atención a la dependencia, con un modelo basado en el refuerzo de los servicios públicos y concertados y en la estabilidad del empleo.
El sector da trabajo en la región a más de 26.800 personas, en su mayoría con empleo estable, consolidándose como uno de los principales motores del empleo social. A ello se suman más de 3.280 cuidadores no profesionales dados de alta en la Seguridad Social, una cifra que refleja el peso del modelo de atención en el entorno familiar y comunitario.
Más servicios, no solo más prestaciones económicas
El crecimiento del sistema no se ha limitado al aumento de prestaciones económicas. Castilla-La Mancha ha reforzado especialmente los servicios de ayuda a domicilio, teleasistencia y atención residencial, alcanzando una atención diaria que supera las 78.000 personas.
Este enfoque sitúa a la región en una posición más sólida que otras comunidades, donde el peso excesivo de las prestaciones económicas frente a los servicios ha generado mayores desigualdades territoriales y una menor capacidad de seguimiento de los casos más complejos.