El estancamiento del tráfico portuario refleja un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y económica internacional, tras un año anterior condicionado por factores coyunturales como la inestabilidad en el Mar Rojo, que desvió tráficos hacia puertos españoles.
Pese a que el volumen total no ha superado el récord histórico de 2019 (564,6 millones de toneladas), el ejercicio deja varios indicadores en máximos, especialmente en los segmentos de mayor valor añadido.
Récord en mercancía general y contenedores
La mercancía general alcanzó un nuevo máximo histórico con 278,8 millones de toneladas, una décima más que en 2024. Este crecimiento se apoyó en la carga general convencional, que aumentó un 3,6%, hasta los 88,6 millones de toneladas, mientras que la mercancía contenerizada retrocedió un 1,4%, situándose en 190 millones de toneladas.
No obstante, el movimiento de contenedores medidos en TEUs sí marcó récord, con 18,6 millones de unidades, un 2,7% más que el año anterior. El aumento se explica por el fuerte avance de los TEUs de importación y exportación (+7,8%), frente al ligero retroceso del tráfico en tránsito (-0,6%).
Energía al alza y caída del carbón y los cereales
Los graneles líquidos recuperaron impulso en la recta final del año y cerraron 2025 con un crecimiento del 0,9%, hasta los 180,4 millones de toneladas. El gas natural licuado (GNL), junto con los productos químicos, ganó peso como combustible de transición y compensó parcialmente la caída del petróleo crudo.
Por el contrario, los graneles sólidos retrocedieron un 3,4%, hasta 81,8 millones de toneladas, penalizados por el desplome del carbón (-10,4%), en línea con las políticas energéticas nacionales y europeas, y por la fuerte caída de los cereales (-18,4%), tras una buena campaña nacional que redujo las importaciones.
Más tráfico rodado y menos buques
El tráfico ro-ro (mercancía rodada) creció un 2,8%, hasta los 74,7 millones de toneladas, consolidando su papel clave en las cadenas logísticas de corta distancia.
En paralelo, el número de buques mercantes que operaron en los puertos españoles descendió un 2,2%, hasta 162.865 unidades, aunque el arqueo bruto aumentó un 0,8%, lo que apunta a un mayor tamaño medio de los buques.
Crecimiento sostenido del tráfico de pasajeros
El sistema portuario también cerró 2025 con un balance positivo en el transporte de personas. El tráfico de pasajeros creció un 4%, superando los 42,5 millones de movimientos, impulsado especialmente por el tráfico regular, con 28,4 millones de pasajeros.
Este crecimiento refuerza el papel estratégico de los puertos en la cohesión territorial, especialmente en la conexión de las islas y las ciudades autónomas, en un contexto de recuperación de la movilidad.