Según los datos del Registro de Inversiones Exteriores y de organismos de promoción económica regional, Castilla-La Mancha ha captado más de 2.000 millones de euros de inversión extranjera desde 2015, con una clara tendencia al alza en los últimos ejercicios. El volumen anual ha pasado de cifras cercanas a los 50 millones de euros en la mitad de la década pasada a superar ampliamente los 200 millones anuales en los últimos años.
La tendencia se ha reforzado en el periodo más reciente. En 2024 la inversión extranjera directa se situó en torno a los 250 millones de euros, por encima de la media anual de la década. El impulso se ha mantenido en 2025, cuando en los nueve primeros meses del año la región ya había superado los 300 millones de euros de inversión internacional.
Evolución del comercio entre Castilla-La Mancha y Estados Unidos
El crecimiento de la inversión estadounidense en la región se produce en paralelo al fortalecimiento de las relaciones comerciales entre Castilla-La Mancha y Estados Unidos durante los últimos años. El mercado norteamericano se ha consolidado como uno de los destinos extracomunitarios más relevantes para las empresas de la región.
Las exportaciones de Castilla-La Mancha a Estados Unidos se situaron en torno a 319 millones de euros en 2020. Tras el impacto de la pandemia, las ventas descendieron hasta 280 millones en 2021, pero recuperaron dinamismo en los años posteriores. En 2022 las exportaciones volvieron a superar los 312 millones de euros y en 2023 se mantuvieron en niveles similares, en torno a 313 millones.
En 2024 el comercio con Estados Unidos volvió a crecer con mayor intensidad, alcanzando cerca de 348 millones de euros en exportaciones regionales hacia ese mercado. El país norteamericano se consolida así como uno de los principales destinos fuera de la Unión Europea para los productos de Castilla-La Mancha.
Las importaciones desde Estados Unidos también han aumentado en el mismo periodo. Pasaron de cerca de 199 millones de euros en 2020 a más de 417 millones en 2024, lo que refleja un intercambio comercial creciente entre ambos territorios, aunque con saldo comercial negativo para Castilla-La Mancha.
Entre los principales productos exportados desde Castilla-La Mancha al mercado estadounidense destacan maquinaria y aparatos mecánicos, material eléctrico, productos químicos, bebidas —especialmente vino—, aceite y productos agroalimentarios.
El peso del capital estadounidense
En ese escenario de crecimiento económico y comercial, Estados Unidos se ha consolidado como uno de los inversores extracomunitarios más relevantes en Castilla-La Mancha. Aunque su presencia no se traduce en un flujo constante cada año, sí se caracteriza por operaciones de mayor tamaño vinculadas principalmente a proyectos industriales.
Las inversiones estadounidenses se concentran sobre todo en sectores como la metalurgia, el acero, la industria energética o la transformación alimentaria, ámbitos que coinciden con el núcleo industrial de la economía regional.
Competencia europea por el liderazgo inversor
A pesar de la creciente presencia estadounidense, la inversión extranjera en Castilla-La Mancha sigue dominada por capital europeo. Reino Unido, Países Bajos y Alemania figuran de forma recurrente entre los principales países inversores.
El capital británico ha tenido tradicionalmente un peso destacado, en parte a través de inversiones industriales y operaciones vinculadas al sector energético. Por su parte, Países Bajos suele aparecer entre los primeros puestos debido al papel que desempeña como plataforma financiera para grandes grupos internacionales.
Alemania mantiene igualmente una presencia relevante, especialmente en actividades industriales y manufactureras vinculadas a cadenas de valor europeas.
Industria y logística, los grandes polos de atracción
El destino sectorial de la inversión extranjera confirma la creciente especialización industrial de Castilla-La Mancha. Entre el 75 % y el 85 % de los flujos de capital internacional que llegan a la región se dirigen a actividades industriales.
Dentro de ese ámbito destacan la metalurgia, la industria alimentaria, la fabricación de materiales y la energía. A ello se suma el creciente atractivo logístico de algunos corredores vinculados a Madrid, especialmente en las provincias de Guadalajara y Toledo.
Una década de consolidación inversora
El balance de los últimos diez años muestra una transformación significativa del mapa inversor de Castilla-La Mancha. De una región con volúmenes de inversión extranjera relativamente modestos, ha pasado a captar proyectos industriales de mayor dimensión y a atraer capital de un número creciente de países.