Según el acuerdo alcanzado por ambas formaciones, la propuesta incorpora cuatro enmiendas centradas en vivienda, derechos LGTBIQA+, derechos sexuales y reproductivos y representación parlamentaria.
En materia de vivienda, Podemos e IU plantean que el futuro Estatuto recoja la obligación de promover políticas públicas contra la especulación inmobiliaria, facilitar el acceso asequible al alquiler y desarrollar un parque público de vivienda. Para ello, proponen que Castilla-La Mancha destine cada año al menos el 2% de sus presupuestos autonómicos a estas políticas, con especial atención a las zonas afectadas por despoblación o crecimiento demográfico.
La segunda de las enmiendas busca reconocer expresamente en el Estatuto los derechos de las personas LGTBIQA+, incluyendo el derecho a la dignidad, la libertad, la autonomía corporal y la autodeterminación en relación con el sexo, el género o la orientación sexual.
Además, ambas formaciones quieren incorporar al texto estatutario la garantía institucional de los derechos sexuales y reproductivos, incluido el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. La propuesta defiende que el aborto sea “libre, seguro, informado, pleno y universal” dentro de los centros sanitarios públicos de Castilla-La Mancha y en condiciones de igualdad efectiva.
Más diputados en las Cortes regionales
El cuarto bloque de la propuesta afecta a la composición del Parlamento autonómico. Podemos e IU apuestan por fijar una horquilla de entre 55 y 75 diputados en las Cortes de Castilla-La Mancha, frente al actual modelo reducido impulsado durante la etapa de Gobierno de María Dolores de Cospedal.
En la exposición de motivos del acuerdo, ambas organizaciones consideran que Castilla-La Mancha afronta “una oportunidad histórica” para actualizar su Estatuto y adaptarlo a las necesidades “sociales, económicas y democráticas del siglo XXI”.
Las dos formaciones sostienen que, tras meses de bloqueo político sobre la reforma estatutaria, resulta “imprescindible” alcanzar un nuevo consenso que sitúe en el centro los derechos sociales, el fortalecimiento de los servicios públicos y la mejora de la representación democrática.
Podemos e IU defienden que su propuesta nace “desde Castilla-La Mancha” y está orientada al bienestar de la ciudadanía, especialmente en los más de cien municipios de la región en los que ambas fuerzas tienen representación institucional.
Entre los principios que inspiran el documento destacan la defensa de los derechos sociales, el fortalecimiento de los servicios públicos, la lucha contra la despoblación y la regeneración democrática.