En declaraciones realizadas en Toledo, García-Page ha deseado “lo mejor” en el plano personal a Zapatero y ha confiado en que pueda aclarar su situación judicial, aunque ha señalado que lo ocurrido no puede entenderse “como un hecho aislado”.
El dirigente castellanomanchego ha afirmado que “llevamos ya mucho tiempo donde un escándalo tapa otro y cada vez va cogiendo más volumen”, insistiendo en que la situación genera una profunda preocupación dentro del socialismo.
“Personalmente pienso que este es el momento de mayor riesgo para el Partido Socialista en toda la democracia. Y es muy difícil que no estemos profundamente preocupados”, ha manifestado, añadiendo que incluso existe una “enorme decepción” entre quienes han depositado su confianza en determinados responsables políticos.
García-Page ha recordado además que hace más de un año defendió en el Comité Federal del PSOE la necesidad de plantear “o cuestión de confianza o elecciones”, argumentando que el partido debe situar “el interés de España por encima del interés del Partido Socialista”.
En este contexto, ha insistido en que los casos de corrupción deben afrontarse con “exigencia absoluta de justicia” y ha advertido de que “en esto de la corrupción no valen amigos ni compañeros”. Según ha señalado, quienes han confiado en determinadas personas deben ser “los más exigentes” a la hora de reclamar responsabilidades.
“Prolongar la agonía”
El presidente regional ha asegurado también que mantener la actual situación política supone “prolongar la agonía”, algo que, a su juicio, ya no beneficia “ni siquiera a unos pocos”.
“No siempre los intereses de un partido coinciden con los de sus dirigentes”, ha afirmado García-Page, quien ha reiterado que seguirá reclamando “el máximo rigor” en la actuación de la Justicia ante cualquier investigación.
Finalmente, ha reconocido sentirse “entristecido” por los militantes y votantes socialistas y por quienes consideran que “la socialdemocracia es el espacio” de encuentro político en España, insistiendo una vez más en que el actual escenario representa un “momento de máximo riesgo” para el PSOE.