La ocupación aumentó un 0,5% trimestral en términos desestacionalizados según la EPA y la afiliación a la Seguridad Social creció un 0,9%. El indicador sintético de empleo avanzó un 0,7%, dos décimas más que en el primer trimestre. La población extranjera concentró buena parte del aumento: desde finales de 2019, su ocupación ha crecido un 59,6%, hasta superar los cinco millones de personas, y explica cerca del 70% de la creación de empleo desde entonces.
El empleo asalariado continúa ganando peso. En el segundo trimestre aumentó un 1,1%, impulsado por los indefinidos, que crecieron un 1,3%. En cambio, el trabajo por cuenta propia cayó un 1,8%, encadenando tres trimestres de descensos. Desde finales de 2019, el empleo indefinido ha aumentado un 33,2%, frente al 2,2% del autónomo, mientras el temporal ha disminuido un 33%.
La productividad, el principal reto
Pese al avance del empleo, la productividad continúa mostrando una evolución débil. El PIB por persona ocupada apenas aumentó un 0,1% trimestral y la productividad por hora trabajada cayó un 0,2%. Desde finales de 2019, el PIB por ocupado prácticamente no ha variado y la productividad por hora solo ha aumentado un 2,4%.
El paro también disminuyó con lentitud, hasta una tasa del 10,1%, debido al crecimiento de la población activa. En cambio, el desempleo de larga duración se redujo un 2,9% trimestral, hasta 873.400 personas, casi la mitad menos que en el máximo alcanzado a mediados de 2021.
La IA transforma las oportunidades de entrada
El estudio incorpora además el impacto potencial de la inteligencia artificial generativa. Las ocupaciones administrativas, financieras, informáticas y profesionales presentan una mayor exposición, mientras que construcción y sector primario se sitúan entre las de menor exposición. Más del 40% de los trabajadores con estudios superiores está en ocupaciones de alta exposición, frente a alrededor del 15% de quienes tienen ESO o menos.
Por ahora, los autores no observan una relación negativa entre exposición a la IA y creación de empleo. Sin embargo, advierten de posibles ajustes en los puestos de entrada. En España, las ofertas para programadores junior disminuyeron un 33% entre 2025 y 2026, mientras aumentaba la demanda de perfiles relacionados con el desarrollo e integración de IA.
El diagnóstico combina así un mercado laboral que sigue creando empleo con una productividad que apenas avanza, mientras la transformación tecnológica empieza a modificar las características de algunos puestos y las vías de acceso al mercado de trabajo.