La subida sitúa a la comunidad autónoma 2,2 puntos por encima de la media nacional y confirma la presión que siguen soportando los costes de producción de la industria regional, especialmente por el encarecimiento de la energía.
Precisamente, este componente fue el principal responsable del incremento de los precios industriales. En Castilla-La Mancha, los precios energéticos aumentaron un 37,6% respecto a mayo de 2025, muy por encima del crecimiento registrado por el índice general. En lo que va de año, la energía acumula un encarecimiento del 24,7%.
También destacaron los bienes intermedios, cuyos precios crecieron un 10,3% interanual y un 10,9% en el acumulado del año, reflejando el aumento de costes en sectores vinculados a productos químicos, materiales industriales y componentes para la producción.
Por el contrario, los bienes de consumo mostraron una evolución mucho más moderada. En términos interanuales, sus precios descendieron un 0,3%, mientras que los bienes de consumo no duradero registraron una caída del 0,5%. Los bienes de equipo, por su parte, aumentaron un 4,7%.
Excluyendo la energía, la inflación industrial en Castilla-La Mancha se moderó significativamente hasta el 3,6%, una tasa muy similar a la registrada en el conjunto del país (3,5%). Este dato pone de manifiesto que el grueso de las tensiones inflacionistas sigue concentrándose en los productos energéticos.
En términos mensuales, los precios industriales crecieron un 0,5% en la región respecto a abril. El mayor avance correspondió a los bienes intermedios (+2,3%), mientras que la energía permaneció estable y los bienes de consumo retrocedieron un 0,3%.
A nivel nacional, la inflación industrial alcanzó en mayo su nivel más alto desde diciembre de 2022. El INE atribuye este repunte al encarecimiento de las coquerías y el refino de petróleo, cuyos precios se dispararon un 62,2%, y al aumento del 17,3% en el suministro de electricidad y gas. La tasa de la energía en España se elevó hasta el 28,2%, impulsando una subida general del 10,5%.
En los cinco primeros meses del año, los precios industriales acumulan un incremento del 9,6% en Castilla-La Mancha, tres puntos más que la media nacional, que se sitúa en el 6,6%. La evolución refleja que la industria regional está soportando una presión de costes superior a la del conjunto del país, especialmente en aquellas actividades más intensivas en consumo energético.