El incendio más preocupante continúa siendo el de La Mierla (Guadalajara), que ya ha arrasado alrededor de 32.000 hectáreas, aunque los responsables del operativo destacan que el avance de las llamas se ha ralentizado respecto a los días anteriores. El fuego sigue activo y los esfuerzos se centran en lograr su estabilización, especialmente en el entorno de Prádena de Atienza y en la cabeza del incendio, situada entre Condemios, Cañamares y Ujados.
El director de la emergencia, Juanjo Fernández, ha explicado que las operaciones evolucionan de forma favorable y que durante la jornada se han podido ejecutar con éxito varias quemas técnicas en el sector norte. Sin embargo, ha advertido de que todavía no existe un perímetro completamente asegurado que permita dar el incendio por estabilizado.
La evolución del fuego también depende de la meteorología. Las previsiones apuntan a viento de componente suroeste con rachas de hasta 50 kilómetros por hora, un factor que continúa dificultando las labores de extinción.
Selas, un incendio con capacidad para multiplicar su superficie
A la complicada situación de La Mierla se ha sumado el incendio declarado durante la tarde del martes en Selas (Guadalajara), que ya ha calcinado unas 1.700 hectáreas y permanece en nivel 2 de emergencia.
El fuego se originó junto a la carretera N-211 con una elevada intensidad y, según los responsables del operativo, presenta "potencial para llegar a miles de hectáreas" si las condiciones meteorológicas favorecen su propagación.
La evolución del incendio ha obligado a evacuar las localidades de Establés, Concha, Torrubia, Tartanedo y Pardos, además de mantener cortada la carretera N-211 entre Selas y Aragoncillo. La población recibió un mensaje de alerta ES-Alert con instrucciones de evacuación.
En las labores de extinción participan 14 medios aéreos, 16 terrestres y 122 efectivos, con apoyo de medios del Ministerio para la Transición Ecológica, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Comunidad de Madrid, Castilla y León y la Comunidad Valenciana.
Pese a la coincidencia temporal de ambos incendios, el Gobierno regional asegura que no ha sido necesario retirar recursos del dispositivo desplegado en La Mierla.
Un tercer frente abierto en Albacete
Mientras Guadalajara concentra los dos mayores incendios, el dispositivo regional también trabaja en otro fuego declarado en el paraje de Villarejo, en Ayna (Albacete).
El incendio permanece en nivel 0, aunque moviliza un importante operativo formado por siete medios aéreos, catorce terrestres y 72 efectivos, con la colaboración del dispositivo andaluz INFOCA y de Castilla y León.
La ola de calor agrava el riesgo
La simultaneidad de estos incendios coincide con el inicio de la tercera ola de calor del verano, provocada por la entrada de una masa de aire muy cálido y seco procedente del norte de África, acompañada además de calima.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que el episodio se prolongue al menos hasta el jueves 23 de julio, con su momento más intenso entre el miércoles y el jueves. Castilla-La Mancha figura entre las comunidades con avisos por temperaturas extremas y se esperan máximas que podrán rondar o superar los 40 grados en amplias zonas de la región, además de noches tropicales y un aumento significativo del riesgo de incendios forestales.
La combinación de temperaturas muy elevadas, humedad relativa baja y episodios de viento convierte cualquier foco en un incendio potencialmente muy peligroso, una circunstancia que ya ha quedado patente en Guadalajara, donde el incendio de La Mierla supera ya las 32.000 hectáreas y el de Selas amenaza con seguir creciendo.