La nueva batería se integra en la gama Solition Material Handling de la compañía y está planteada como una alternativa a las tradicionales baterías de plomo-ácido EPzV y EpzS. Su principal objetivo es facilitar a las empresas la transición hacia la tecnología de litio sin necesidad de renovar sus actuales flotas de transpaletas.
Uno de los elementos diferenciales de la nueva solución es la incorporación de un cargador integrado, que permite realizar cargas durante los turnos de trabajo y elimina la necesidad de disponer de una sala específica de carga o de sustituir la batería para mantener los equipos operativos.
La batería utiliza tecnología de fosfato de hierro y litio (LFP), que Exide destaca por sus prestaciones de seguridad y fiabilidad. Además, se trata de una solución sin mantenimiento y de bajo consumo energético, características con las que la compañía busca reducir los costes asociados a la utilización de las transpaletas.
Más de 3.000 ciclos de carga
Entre sus prestaciones figura una vida útil superior a los 3.000 ciclos de carga bajo determinadas condiciones de funcionamiento, lo que permite prolongar el periodo de utilización de las baterías y reducir las operaciones de sustitución.
La nueva batería es además compatible con las principales marcas de transpaletas de fabricantes de equipos originales, entre ellas Linde, Jungheinrich, Still, Crown y Logisnext. Exide la presenta como una solución plug & play, diseñada para integrarse en flotas existentes y facilitar la sustitución de baterías de plomo-ácido o de otras baterías de litio de 24 V.
"Muchos operadores de transpaletas buscan formas prácticas de beneficiarse de la tecnología de iones de litio sin tener que reemplazar su flota actual", explica Magnus Ohlsson, director comercial sénior de Motion de Exide Technologies. La compañía considera que la combinación de carga de oportunidad, funcionamiento sin mantenimiento y mayor vida útil responde a las necesidades de las actuales operaciones logísticas.
Una compañía con fuerte implantación industrial en Guadalajara
El lanzamiento tiene especial relevancia para Castilla-La Mancha, donde Exide Technologies mantiene una importante implantación industrial. La compañía cuenta con su sede social en Azuqueca de Henares (Guadalajara), en la carretera A-2, y mantiene allí una de sus principales instalaciones españolas.
La planta alcarreña, vinculada históricamente a la antigua Tudor, se instaló en Azuqueca hace décadas y se ha convertido en una de las industrias de referencia del Corredor del Henares. En 2017, con motivo del 50 aniversario de la fábrica, la Junta de Castilla-La Mancha cifraba en alrededor de 400 trabajadores la plantilla de la instalación.
La presencia industrial de Exide se extiende también a Manzanares (Ciudad Real). En conjunto, los centros de trabajo de la compañía en Castilla-La Mancha tienen un peso significativo dentro de su estructura española: en 2024 UGT señalaba que de los aproximadamente 1.100 trabajadores de Exide en España, 648 estaban en los centros de Manzanares y Azuqueca, con 398 y 250 empleados, respectivamente.
La apuesta por nuevas tecnologías de almacenamiento energético se enmarca, además, en la evolución industrial de Exide en España. El Gobierno central ha destinado 19 millones de euros a un proyecto de la compañía en Manzanares para la producción de baterías AGM de última generación vinculadas a la cadena de valor del vehículo eléctrico.
Con la nueva batería de 24 V para transpaletas, Exide refuerza así su estrategia de diversificación tecnológica hacia soluciones basadas en iones de litio, al tiempo que busca responder a la creciente electrificación de los equipos utilizados en almacenes, plataformas logísticas y centros de distribución.