El Informe PISA 2025, elaborado por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, sitúa a Castilla-La Mancha con 485 puntos en competencia científica, frente a los 477 puntos de España, los 482 de la media de la OCDE y los 481 del conjunto de la UE. La región ocupa así el sexto puesto entre las comunidades autónomas en esta materia, solo por detrás de Madrid (495), Castilla y León (493), Asturias (492), Cantabria (490) y Galicia (486).
El resultado adquiere mayor relevancia porque Ciencias ha sido la competencia principal de PISA 2025, lo que ha permitido un análisis más detallado de sus resultados. Además, Castilla-La Mancha aparece junto a Madrid, Castilla y León, Cantabria, Asturias, Galicia y La Rioja en el grupo de comunidades que combinan un rendimiento elevado con una distribución relativamente homogénea de los resultados entre sus estudiantes.
Diez puntos más que España en Lectura
La posición de Castilla-La Mancha también es destacada en comprensión lectora, con 461 puntos, diez más que los 451 de España. La comunidad iguala prácticamente el promedio de la OCDE, también situado en 461 puntos, y supera los 459 puntos del conjunto de la Unión Europea.
Con esta puntuación, Castilla-La Mancha se coloca empatada en la quinta posición autonómica, junto a La Rioja y Aragón. Por delante aparecen Asturias (471), Madrid (469), Castilla y León (466) y Cantabria (462).
El informe destaca expresamente a Castilla-La Mancha entre las comunidades que presentan una menor proporción de alumnado en los niveles bajos de lectura. De hecho, junto a Madrid, Castilla y León, Asturias, Cantabria, Aragón, La Rioja y Galicia, forma parte del grupo de territorios que mejora los resultados del promedio de la OCDE y de la UE cuando se toma como referencia el porcentaje de estudiantes que no alcanza el nivel 2.
La fotografía nacional es, además, menos favorable: España obtiene 451 puntos y queda significativamente por debajo de los promedios de la OCDE y de la UE. El informe señala también que el rendimiento lector español acumula una caída desde 2015, con un descenso de 23 puntos en el periodo analizado.
También por encima de España en Matemáticas
En Matemáticas, Castilla-La Mancha consigue 462 puntos, cinco más que la media española (457) y prácticamente en línea con la OCDE y la UE, ambas con 463 puntos.
La región ocupa el sexto puesto entre las comunidades autónomas, aunque comparte puntuación con La Rioja, Aragón y Navarra. Por delante se encuentran Madrid (477), Castilla y León (472), Cantabria (470), Asturias (469) y Galicia (466).
El resultado castellano-manchego contrasta con el comportamiento del conjunto nacional, ya que España se sitúa significativamente por debajo de los promedios de la OCDE y de la UE en Matemáticas. Además, ninguna comunidad española supera en esta competencia el porcentaje de alumnado situado en los niveles altos de rendimiento de la OCDE o de la UE.
Una de las comunidades con menor desigualdad socioeconómica
Uno de los elementos más relevantes del informe para Castilla-La Mancha aparece al analizar la relación entre nivel socioeconómico y resultados educativos.
La comunidad presenta una de las menores diferencias de rendimiento entre el alumnado socioeconómicamente favorecido y desfavorecido, con una brecha de 60 puntos o menos en Ciencias, frente a los 71 puntos del conjunto de España, los 85 de la OCDE y los 94 de la UE.
Además, el informe señala expresamente que Castilla-La Mancha obtiene en Ciencias una puntuación ligeramente superior a la que cabría esperar teniendo en cuenta su nivel medio de estatus social, económico y cultural (ISEC). Es decir, sus resultados son algo mejores de lo que explicaría exclusivamente su contexto socioeconómico.
La importancia del factor socioeconómico también se aprecia en el análisis territorial: las diferencias de ISEC entre comunidades explican el 57,31% de la variabilidad de sus puntuaciones medias en Ciencias. Sin embargo, Castilla-La Mancha se encuentra entre los territorios donde la influencia directa del contexto socioeconómico sobre el rendimiento es más reducida.
Una brecha entre la enseñanza pública y privada de 22 puntos
El informe también permite observar diferencias según la titularidad del centro. En Castilla-La Mancha, el alumnado de centros públicos obtiene 480 puntos en Ciencias, 457 en Lectura y 458 en Matemáticas, mientras que en los centros privados las puntuaciones ascienden a 502, 479 y 480, respectivamente.
La diferencia es, por tanto, de 22 puntos en las tres competencias. No obstante, el propio informe advierte de que las diferencias entre redes están estrechamente relacionadas con la composición socioeconómica de los estudiantes y de los centros, por lo que no deben interpretarse automáticamente como un efecto de la titularidad.
Las alumnas destacan en Lectura y los alumnos en Matemáticas
La brecha por género reproduce en Castilla-La Mancha el patrón general observado en España. En Ciencias, las diferencias son pequeñas: 486 puntos para las chicas y 483 para los chicos.
En Lectura, sin embargo, las alumnas obtienen 475 puntos frente a 448 de los alumnos, una diferencia de 27 puntos, ligeramente superior a la brecha nacional, de 25 puntos.
En Matemáticas ocurre lo contrario: los chicos alcanzan 469 puntos frente a 456 de las chicas, con una diferencia de 13 puntos, inferior a los 14 puntos registrados en el conjunto de España.
Menor brecha entre alumnado nativo y migrante que en España
También existen diferencias importantes según la condición migratoria, aunque Castilla-La Mancha presenta en este caso una brecha menor que la media nacional en las tres competencias.
El alumnado nativo de la región alcanza 495 puntos en Ciencias, frente a 455 del alumnado migrante, una diferencia de 40 puntos. En Lectura, las puntuaciones son de 471 y 438, respectivamente, con una brecha de 33 puntos; y en Matemáticas, de 472 frente a 433, con una diferencia de 39 puntos.
En España, las brechas son de 42 puntos en Ciencias, 35 en Lectura y 41 en Matemáticas, por lo que Castilla-La Mancha presenta diferencias algo menores.
Castilla-La Mancha destaca por la equidad de sus resultados
La lectura conjunta de los datos dibuja, por tanto, una posición relativamente favorable para Castilla-La Mancha dentro del mapa educativo español. No es la comunidad que obtiene las puntuaciones más elevadas, pero sí se encuentra de forma sistemática en el grupo superior: sexta en Ciencias, quinta empatada en Lectura y sexta empatada en Matemáticas.
El elemento diferencial está en que este rendimiento se produce acompañado de una distribución de resultados relativamente homogénea. En Ciencias, Castilla-La Mancha registra un rango intercuartílico de 123 puntos, uno de los más reducidos de todas las comunidades autónomas y solo por encima del País Vasco (121). El informe interpreta estos datos como un indicador de relativa equidad dentro del territorio.
De hecho, el propio estudio incluye a Castilla-La Mancha entre las comunidades que se sitúan en el cuadrante que combina rendimiento elevado y mayor equidad, junto a Madrid, Castilla y León, Cantabria, Asturias, Galicia y La Rioja.
La muestra castellano-manchega cumple los estándares de PISA
Los resultados regionales cuentan además con una muestra con una tasa de exclusión del 4,51%, por debajo del umbral del 5% establecido por PISA, y una tasa de respuesta del alumnado del 88,42%. En el conjunto de España, la exclusión fue del 7,89%, aunque la OCDE determinó, tras realizar el correspondiente análisis de sesgo, que los datos españoles podían utilizarse plenamente para las comparaciones internacionales y de tendencia.
El estudio se ha realizado sobre una muestra de casi 30.000 estudiantes españoles de 15-16 años y 956 centros educativos, con representación de todas las comunidades y ciudades autónomas.
En conjunto, PISA 2025 deja para Castilla-La Mancha una fotografía más favorable que la que ofrece el promedio nacional: mejores resultados en las tres competencias, presencia en el grupo de cabeza de las comunidades y, sobre todo, un comportamiento particularmente positivo en términos de equidad educativa y menor dependencia de los resultados respecto al origen socioeconómico.