Así lo ha señalado este miércoles la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, al ser preguntada por la salida de Puente del Ejecutivo central.
Padilla ha evitado, no obstante, realizar una valoración más extensa sobre la dimisión, argumentando que el accidente ferroviario ha supuesto «una auténtica tragedia» y que los últimos días han estado «especialmente marcados por el dolor».
«No quiero empañarlo con nada más», ha afirmado la portavoz, que ha optado por poner el acento en la respuesta desplegada tras el siniestro y en la situación de las víctimas.
La prioridad, atender a las víctimas
La portavoz ha asegurado que desde el primer momento la prioridad del Gobierno regional fue «poner todos los medios que teníamos a nuestra disposición» para atender «con urgencia» las necesidades de las personas afectadas por el accidente y de sus familiares.
En este sentido, ha defendido que el Ejecutivo autonómico ha tratado de estar «a la altura de la responsabilidad que nos ha tocado asumir» ante una tragedia que ha dejado decenas de fallecidos y heridos.
Padilla ha aprovechado además para reconocer el trabajo realizado por los profesionales que participaron en la respuesta al accidente y ha reivindicado la fortaleza de los servicios públicos de Castilla-La Mancha.
Según ha destacado, la respuesta regional ha sido posible gracias a «un gran equipo de profesionales» y a unos servicios públicos «fuertes», integrados por personas «muy capacitadas, muy bien formadas, con una gran vocación y con un gran compromiso».
«Estamos muy orgullosos desde el Gobierno de Castilla-La Mancha de la respuesta que se ha dado como región», ha manifestado, antes de reivindicar que la comunidad cuenta con «unos servicios públicos de primer nivel» y con «una ciudadanía tan solidaria como la que tenemos».
«Hay familias que van a sufrir durante mucho tiempo»
La portavoz ha recordado que una semana después del accidente todavía hay personas hospitalizadas y familias que continúan sufriendo las consecuencias de la tragedia, tanto por los heridos como por la pérdida de sus seres queridos.
Además, ha advertido de que las consecuencias del siniestro no se limitan a quienes requirieron asistencia hospitalaria. También hay personas que, aunque no necesitaron ser ingresadas, pueden encontrarse todavía en una situación de fuerte impacto emocional.
«Probablemente están en estado de shock y van a sufrir durante mucho tiempo esas secuelas psicológicas», ha señalado Padilla.
La portavoz ha situado así la atención a las víctimas y a sus familias por encima de la controversia política derivada de la dimisión de Puente, en una jornada en la que el Gobierno regional ha considerado la salida del ministro como un ejercicio de responsabilidad institucional.