En una rueda de prensa en el Ministerio, Puente ha explicado que las 170 incidencias del LZB contabilizadas durante 2026 son una cifra "muy estable" respecto a los últimos seis o siete años y, de hecho, se sitúa por debajo de la media de los dos últimos ejercicios.
El ministro ha reconocido que la cifra puede resultar llamativa para el público no especializado, pero ha insistido en que una caída del sistema no equivale necesariamente a un fallo de seguridad. Según ha explicado, tanto el LZB como el ERTMS dependen de elementos físicos instalados en la infraestructura y en los trenes y, por tanto, pueden sufrir interrupciones por diferentes causas.
En concreto, ha señalado que el 75% de las 170 incidencias registradas este año se debe a circunstancias completamente ajenas al propio sistema, entre ellas actos de vandalismo, robos de cable y fenómenos meteorológicos.
Puente sostiene que el LZB actuó correctamente en el accidente
Puente ha insistido especialmente en diferenciar entre que el sistema "se caiga" y que "falle". En el caso del accidente ferroviario de Urda, ha asegurado que el LZB "no falló", sino que perdió las comunicaciones y actuó conforme a su protocolo de seguridad, deteniendo automáticamente la circulación.
"Lo que sucedió es que el sistema tuvo un problema con las comunicaciones y lo que hizo es actuar y bloquear el tráfico de manera inmediata para evitar riesgos en la seguridad", ha explicado.
Según el ministro, tanto el LZB como el ERTMS están diseñados para detener la circulación cuando no funcionan correctamente, de modo que una interrupción del sistema debe provocar el bloqueo de los trenes para garantizar la seguridad.
Puente ha señalado además que el ERTMS de la línea Madrid-Andalucía terminó de instalarse en junio de 2026 y actualmente se encuentra en fase de pruebas de laboratorio. Su entrada en funcionamiento está prevista, "previsiblemente", para enero de 2027.
El ministro descarta dimitir y pide no buscar "rápidamente un culpable"
En paralelo, Puente ha rechazado presentar su dimisión por el accidente ferroviario de Urda, que ha causado al menos 69 muertos, y ha defendido que exigir responsabilidades no debe confundirse con la búsqueda inmediata de un culpable.
"Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara", ha afirmado ante las críticas recibidas por su gestión de la red ferroviaria y por los dos graves accidentes registrados en menos de un año, que han dejado más de un centenar de víctimas mortales.
El ministro ha asegurado que comprende que la ciudadanía reclame explicaciones y responsabilidades después de una tragedia de esta magnitud, pero ha pedido esperar al resultado de la investigación. En este momento, ha señalado, los indicios apuntan a un posible fallo en el centro de control de mando de Adif como principal causa del choque de los dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía.
"Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable", ha manifestado.
Puente ha defendido que no era su responsabilidad estar físicamente en el centro de mando cuando se produjo el accidente, pero que ahora sí considera que debe "estar al mando". "No me voy a esconder detrás de nadie, entre otras cosas porque no tengo nada que esconder", ha añadido.