El avance castellano-manchego se mantiene ligeramente por debajo del registrado en el conjunto de España, donde el IPRI ha aumentado un 18,3%, pero coloca a Castilla-La Mancha en la novena posición entre las comunidades autónomas con mayores incrementos de precios industriales. La diferencia respecto a la media nacional es de 1,1 puntos.
El dato adquiere mayor dimensión cuando se observa la trayectoria acumulada durante 2026. Entre enero y septiembre, los precios industriales de la región han aumentado ya un 16,8%, después de que el índice registrara en septiembre un crecimiento mensual del 3,6%.
La energía explica buena parte del repunte
El principal foco de tensión continúa estando en la energía. Los precios energéticos industriales de Castilla-La Mancha han aumentado un 53,6% interanual en septiembre, muy por encima del incremento del índice general y también por encima del 49,8% registrado para el conjunto nacional.
El componente energético ha aumentado además un 8,8% respecto a agosto, contribuyendo de manera decisiva a que el índice general regional haya acelerado su crecimiento durante el mes.
La comparación entre el índice general y el indicador excluida la energía permite observar hasta qué punto el repunte está concentrado en este componente. Mientras los precios industriales en conjunto aumentan un 17,2%, sin contar la energía el incremento se limita al 2,4% interanual. La brecha entre ambas tasas alcanza, por tanto, casi 15 puntos.
La situación no es exclusiva de Castilla-La Mancha. En el conjunto del país, el precio de la energía ha aumentado un 49,8% interanual y ha sido el principal factor detrás del repunte del IPRI. El INE señala que la tasa energética nacional se ha incrementado 16,3 puntos en septiembre, impulsada fundamentalmente por la producción, transporte y distribución de electricidad y, en menor medida, por el refino de petróleo.
Los bienes intermedios también elevan sus costes
El segundo foco de presión para la industria regional se encuentra en los bienes intermedios. Sus precios han aumentado un 7,9% interanual en septiembre, con un avance mensual del 0,6%.
Este comportamiento resulta especialmente relevante para la estructura industrial castellano-manchega, ya que los bienes intermedios son utilizados como insumos por otras actividades productivas. Su encarecimiento puede trasladarse progresivamente hacia los costes de producción de las empresas y, dependiendo de la capacidad de cada sector para absorberlos, terminar repercutiendo sobre los precios finales.
El incremento de los bienes intermedios regionales también supera la tasa registrada por este componente en el conjunto nacional, donde el crecimiento interanual ha sido del 7,5%.
Por su parte, los bienes de equipo han registrado en Castilla-La Mancha un aumento interanual del 4,8%, mientras que los bienes de consumo han experimentado un descenso del 1%.
Un repunte que contrasta con la evolución de la industria productiva
La evolución de los precios debe analizarse además junto a la producción industrial. Según los datos del IPI correspondientes a septiembre, la producción industrial de Castilla-La Mancha ha aumentado un 0,3% interanual, frente al 2,5% nacional, y encadena seis meses consecutivos en positivo.
Sin embargo, el crecimiento acumulado de la producción durante los nueve primeros meses del año es del 1,5%, muy por debajo del incremento acumulado del 16,8% de los precios industriales.
Esta divergencia refleja una de las principales características del actual escenario industrial regional: los precios de salida de fábrica están creciendo a mucha mayor velocidad que la producción.
No significa necesariamente que las empresas estén trasladando íntegramente ese incremento de costes a sus clientes ni que sus márgenes estén aumentando. El IPRI mide los precios de los productos industriales fabricados y vendidos en el mercado interior en su primera fase de comercialización, a salida de fábrica, y no incorpora los costes de transporte, comercialización ni el IVA.
Pero sí apunta a que el sector está afrontando una nueva fase de presión sobre sus costes, especialmente vinculada a la energía.
Castilla-La Mancha se sitúa en la parte alta del ranking autonómico
El 17,2% registrado por Castilla-La Mancha la sitúa por encima de la mayoría de comunidades, aunque lejos de los máximos registrados en septiembre.
Canarias lidera el incremento de los precios industriales, con un 45,9%, seguida de Asturias, con un 44,9%, y Baleares, con un 40,4%. Andalucía registra un 30,3%, mientras Murcia y País Vasco alcanzan el 22,7%.
En el extremo contrario se encuentran Extremadura, con un 6%; Cantabria, con un 8,2%; y Castilla y León, con un 9,7%. Castilla-La Mancha, con su 17,2%, queda prácticamente en la zona media-alta de la clasificación, por encima de Cataluña, Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana y La Rioja.
La comparación autonómica confirma que el repunte de los costes industriales responde a un fenómeno generalizado, pero también que la intensidad de la presión energética está siendo especialmente elevada en la industria castellano-manchega.
Siete meses consecutivos de inflación industrial
La evolución de 2026 muestra un cambio de escenario respecto al cierre de 2025. El IPRI regional comenzó el año todavía en tasas interanuales negativas: -3,3% en enero y -5,9% en febrero. A partir de marzo comenzó la recuperación, con un 2,6%, que se aceleró posteriormente hasta el 10,4% en abril y el 12,8% en mayo.
Tras moderarse hasta el 8,6% en julio, la inflación industrial volvió a acelerarse con fuerza en agosto, hasta el 12,7%, y en septiembre ha dado un nuevo salto hasta el 17,2%.
La trayectoria evidencia que el repunte no es puntual. Los precios industriales llevan siete meses consecutivos creciendo en términos interanuales, después de las tasas negativas registradas durante los dos primeros meses del ejercicio.
El elemento diferencial de septiembre es la velocidad de la aceleración: el índice regional ha pasado del 8,6% interanual de julio al 12,7% de agosto y al 17,2% de septiembre.