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El PP, ERC, el Grupo parlamentario de Izquierda Confederal y otros partidos se han alineado este miércoles con Junts y han conseguido introducir en el Senado tres enmiendas a la Ley Concursal, volviendo a impedir de nuevo la aprobación definitiva de esta norma, como pretendía hacer el Gobierno de Pedro Sánchez.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha aplaudido la reclamación de ERC de que "si sigue habiendo COVID, siga habiendo un Fondo COVID", considerando que esta es "una decisión coherente, la haga quien la haga" y ha asegurado que le gustaría que formara parte de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

De un tiempo a esta parte, a la política española le falta templanza. El problema es que esa aspereza es calculada. Las manifestaciones de la clase política española se radicalizan y lo peor es que la incontinencia y el exceso verbal están prediseñados. Porque para la clase política está en juego el poder. Y para ello no dudan en poner en juego a la nación, que no es sino sus habitantes y su territorio. Es un juego. Y en ese juego se salvan pocos. Todos -o casi todos- apelan a los corazones para, en un tiempo posterior, apelar al voto de esos corazones. Se miden mensajes, frases y gestos. Ha quedado patente en la investidura de Pedro Sánchez. Y esa demostración lo ha sido por la izquierda y por la derecha, por los viejos partidos y por los nuevos (incluidos los más localistas). Una evidencia es que en España faltan estadistas y sobran ventajistas, mullidores de la discordia y de la confrontación.
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Crónica política: Del plan B, de la necesidad virtud, de la abstención y del no, del sí, del margen…

Hay quien le critica por su gestión o por algunas de sus actuaciones. Pero si algo tiene el presidente García-Page es la capacidad de análisis. Y dentro del panorama político nacional destaca además por medir lo que dice y por decir lo que quiere, incluso rozando el límite de lo que puede o debe dentro de lo considerado conveniente, aunque eso le lleve disgustos entre los propios, porque los de los ajenos van de suyo.