Pilar Alegría, la hasta ahora ministra de Educacción, abandona el cargo para centrarse en su candidatura a la presidencia de Aragón de cara a las elecciones autonómicas previstas para febrero de 2026.
Así lo ha anunciado el presidente del Gobierno a rimera hora, en una comparecenciaen la que ha evitado mencionar los resultados de las elecciones autonómicas de Extremadura.
Tolón, de 57 años y natural de Toledo, asume la cartera educativa tras una dilatada trayectoria en la política municipal, regional y estatal. Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid y diplomada en Magisterio por la Universidad de Castilla-La Mancha, también ha ejercido como profesora de Educación de Adultos en centros de Toledo antes de dedicarse plenamente a la política. Su carrera incluye cargos como alcaldesa de Toledo entre 2015 y 2023, siendo la primera mujer en ocupar ese puesto, diputada en las Cortes Generales y delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, cargo que desempeñaba hasta el anuncio de hoy.
El nombramiento se produce en un contexto de remodelación gubernamental que también incluye la designación de Elma Saiz como nueva portavoz del Gobierno, combinando esa responsabilidad con su actual cartera como ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Asimismo, el nombramiento de Milagros Tolón como ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes no es un movimiento neutro. Leído en clave interna del PSOE, supone un refuerzo explícito del sector alineado con Pedro Sánchez y un nuevo capítulo en la tensión soterrada -y a veces explícita- con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, principal voz crítica del partido frente al sanchismo.
En definitiva, el nombramiento refuerza el cierre de filas del sanchismo en un contexto de presión política y judicial, consolida a Milagros Tolón como una figura de confianza del presidente y confirma que, en el actual momento del PSOE, la lealtad política y la alineación estratégica pesan tanto o más que la experiencia de gestión.