Aunque no existen estadísticas oficiales autonómicas que desglosen este tipo de gasto, los datos disponibles permiten realizar una aproximación sólida. El gasto medio nacional en regalos de Reyes se sitúa en torno a los 192 euros por persona, lo que en Castilla-La Mancha se traduce en unos 480 euros por hogar, considerando un tamaño medio de 2,5 personas.
Con una población cercana a los 2,13 millones de habitantes y unos 850.000 hogares, el impacto económico de esta tradición supera ampliamente los 400 millones de euros, una cifra significativa para una comunidad con niveles de renta por debajo de la media nacional.
Un esfuerzo mayor en términos relativos
En términos comparativos, Castilla-La Mancha presenta un gasto por persona similar al promedio nacional, pero con un esfuerzo relativo mayor. El desembolso en regalos de Reyes representa aproximadamente el 1,6 % del gasto anual total de los hogares, según los datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE.
Este esfuerzo resulta especialmente relevante en un contexto de inflación persistente, aumento de los costes energéticos y presión sobre la renta disponible de las familias. Aun así, los Reyes Magos siguen siendo una prioridad de consumo para muchos hogares castellanomanchegos.
Comparación con otras comunidades
En el conjunto del país, el gasto total estimado en regalos de Reyes supera los 9.300 millones de euros, con Andalucía y Madrid a la cabeza en volumen absoluto. No obstante, el dato de Castilla-La Mancha confirma que, más allá de las grandes cifras nacionales, la campaña de Reyes tiene un impacto económico directo muy relevante en el comercio local, el pequeño negocio y la logística regional.
Una inyección de consumo que, aunque concentrada en pocas semanas, sigue siendo clave para el cierre del ejercicio comercial en numerosos municipios de la región.