El PP defiende que su propuesta responde a una posición “coherente y mantenida en el tiempo” para evitar el aumento de parlamentarios autonómicos. Así lo afirmó este miércoles la secretaria general y portavoz parlamentaria del PP regional, Carolina Agudo, quien insistió en que su formación “no va a participar en que haya más diputados en Castilla-La Mancha” y acusó a Vox de difundir “bulos” sobre un supuesto incremento de escaños.
La enmienda registrada en el Congreso fija que las Cortes de Castilla-La Mancha estarán formadas por entre 25 y 35 diputados, con un mínimo de tres representantes por provincia, un planteamiento que, según el PP, refuerza el acuerdo inicial alcanzado con el PSOE en las Cortes autonómicas y busca dar estabilidad al nuevo texto estatutario.
Sin embargo, desde Vox se atribuyen directamente este paso del Partido Popular. El diputado regional y portavoz de Educación de Vox, Luis Blázquez, aseguró durante su intervención en el pleno de las Cortes que la enmienda del PP es fruto de la “presión” ejercida por la formación de Santiago Abascal. “Debemos felicitarnos por el trabajo realizado por el Grupo Parlamentario Vox, que ha propiciado que el PP se haya atrevido a presentar esta enmienda”, afirmó, insistiendo en que su partido ha sido determinante para evitar el aumento del número de diputados.
Por su parte, el PSOE ha elevado el tono y sitúa detrás de esta maniobra a la dirección nacional del PP. El secretario de Organización del PSOE de Castilla-La Mancha y diputado nacional, Sergio Gutiérrez, ha señalado directamente al secretario general del PP, Miguel Tellado, como impulsor de la enmienda, enmarcándola en una “estrategia de Génova” para frenar el crecimiento electoral de Vox en distintas comunidades autónomas.
Gutiérrez calificó el movimiento como “grave” y aseguró que responde a intereses electorales ajenos a la región, afirmando que Castilla-La Mancha está siendo “utilizada como rehén” en una estrategia nacional del Partido Popular. Según el dirigente socialista, Tellado habría mantenido una videollamada con la dirección regional del PP para desaconsejar cualquier acuerdo visible con el PSOE en un contexto de competencia con Vox.
En este contexto, el PSOE considera que la dirección nacional del PP está desautorizando al presidente regional del partido, Paco Núñez, y cuestionando su credibilidad política. Gutiérrez llegó a plantear que Núñez tiene “dos opciones”: rebelarse contra la dirección nacional y defender el acuerdo estatutario alcanzado en Castilla-La Mancha o presentar su dimisión.
La reforma del Estatuto de Autonomía, que fue tomada en consideración en el Congreso en noviembre con una amplia mayoría parlamentaria, vuelve así a situarse en el centro de la confrontación política regional, especialmente en lo relativo al número de diputados, el único punto que rompió el consenso entre PP y PSOE y que ahora enfrenta también a los tres principales partidos con representación en las Cortes autonómicas.