El primer día de la campaña será el 8 de abril de 2026, fecha a partir de la cual se podrán presentar las declaraciones por Internet a través del sistema Renta Web. Posteriormente, el 29 de abril se abrirá el plazo para solicitar cita previa para la atención telefónica.
La presentación de la declaración por teléfono comenzará el 6 de mayo con el servicio de asistencia de la Agencia Tributaria. Más adelante, el 29 de mayo se abrirá la solicitud de cita previa para la atención presencial en oficinas, que arrancará el 1 de junio.
El 25 de junio será el último día para presentar declaraciones con domiciliación bancaria, mientras que el 30 de junio finalizará oficialmente la campaña.
Cambios fiscales en el IRPF
Entre las principales novedades de esta campaña destaca el aumento del tipo impositivo para las rentas del ahorro más elevadas. Los rendimientos superiores a 300.000 euros pasarán a tributar al 30 %, lo que afectará principalmente a grandes patrimonios con ingresos relevantes por dividendos, intereses o plusvalías.
En cuanto a la obligación de declarar, se mantienen los límites generales: 22.000 euros anuales cuando existe un solo pagador y 15.876 euros cuando hay más de uno, siempre que el segundo y restantes superen conjuntamente los 1.500 euros.
También continúan vigentes algunas deducciones relevantes a nivel estatal, como la deducción por maternidad de hasta 1.200 euros, las ayudas fiscales por gastos de guardería y los incentivos vinculados a la movilidad eléctrica, incluyendo la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
El peso de las deducciones autonómicas en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha las deducciones autonómicas del IRPF se han convertido en un elemento cada vez más relevante para la planificación fiscal de los hogares. La comunidad mantiene un amplio catálogo de incentivos centrados principalmente en el apoyo a las familias, la educación y la atención a la dependencia.
Entre ellos figuran las deducciones por nacimiento o adopción de hijos, los beneficios fiscales para familias numerosas y monoparentales, así como deducciones por gastos educativos, incluidos los libros de texto o la enseñanza de idiomas. También se contemplan deducciones por gastos de guardería, por discapacidad del contribuyente o de familiares a cargo, por el cuidado de ascendientes y para mayores de 75 años.
A ello se suman los incentivos fiscales por donaciones a entidades sociales que trabajan contra la pobreza o la exclusión.
Revisar el borrador, una clave para ahorrar
Los expertos fiscales recomiendan revisar con detalle las deducciones autonómicas antes de confirmar el borrador de la declaración, ya que en muchos casos no se aplican automáticamente en los datos facilitados por la Agencia Tributaria.
En comunidades como Castilla-La Mancha, la correcta aplicación de estos incentivos puede suponer varios cientos de euros de ahorro fiscal para las familias. En un contexto marcado por la inflación acumulada en los últimos años y la presión sobre la economía doméstica, optimizar la declaración de la renta se ha convertido en un factor cada vez más relevante para los hogares.