Una de las principales medidas anunciadas es la reducción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) para la adquisición de la primera vivienda habitual, que pasará del 5 % al 3 %. A esta rebaja se suma la disminución del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), que se reducirá del 0,5 % al 0,25 %. Además, la Junta elevará el límite del valor de la vivienda que puede beneficiarse de estas ventajas fiscales desde los 180.000 hasta los 240.000 euros, ampliando el alcance de la medida.
El plan fiscal se completa con nuevas deducciones en el IRPF, entre las que destaca la creación de una figura similar a la antigua “cuenta vivienda”, que permitirá aplicar una deducción del 15 % por las aportaciones destinadas al ahorro para la futura compra de vivienda habitual. Con esta iniciativa, el Ejecutivo regional busca facilitar uno de los principales cuellos de botella del acceso a la vivienda: la aportación inicial necesaria para acceder a una hipoteca.
En paralelo, el Gobierno autonómico reforzará las deducciones por alquiler, incrementando la ayuda máxima anual de 450 a 500 euros para los contribuyentes que residan en alquiler y cumplan los requisitos establecidos. La medida pretende aliviar el esfuerzo económico de los hogares que, ante la imposibilidad de comprar, permanecen en un mercado del alquiler cada vez más tensionado también en Castilla-La Mancha.
Junto a los incentivos fiscales, el Ejecutivo regional prevé la puesta en marcha de préstamos a tipo de interés cero, concebidos para cubrir la parte de la financiación que habitualmente no asumen las entidades bancarias. Esta herramienta está orientada principalmente a facilitar el acceso a la compra de vivienda a los jóvenes y a los compradores primerizos.
Según las estimaciones de la Junta, el conjunto de estas medidas tendrá un impacto presupuestario cercano a los ocho millones de euros y podría beneficiar a más de 12.000 personas en toda la región. El presidente autonómico, Emiliano García-Page, ha defendido el paquete como una de las iniciativas fiscales más ambiciosas a nivel autonómico para mejorar el acceso a la vivienda.
El anuncio ha generado debate político. Desde la oposición se reclama una rápida concreción y aplicación efectiva de las medidas, mientras que el Gobierno regional confía en que el nuevo marco fiscal contribuya a mejorar el acceso a la vivienda y a mitigar el impacto del aumento de los precios tanto en la compraventa como en el alquiler en Castilla-La Mancha.