Page ha realizado estas declaraciones después de que el Gobierno haya hecho públicos documentos desclasificados sobre la crisis en los que consta que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó a la Delegación del Gobierno en Ceuta, el 29 de agosto, de un "llamamiento" difundido en redes sociales para un posible "asalto".
El presidente castellanomanchego ha defendido la labor del CNI, así como de la Guardia Civil y la Policía Nacional, y ha advertido de la necesidad de preservar la credibilidad de estas instituciones. "Muchos" tienen, en su opinión, "grandes problemas de comprensión lectora" al interpretar los informes del servicio de inteligencia.
Para Page, la cuestión central no es únicamente determinar si existieron errores, sino conocer qué decisiones se adoptaron después de recibir las advertencias. En este sentido, se ha preguntado que, si no existió ningún informe, "a quién le tiene que pedir explicaciones el pueblo español", mientras que, si las alertas fueron "moderadas", considera necesario aclarar si "se hizo algo, mucho, o no se hizo nada".
El presidente de Castilla-La Mancha ha criticado además lo que considera una estrategia del Ejecutivo de "no tener culpa de nada", una actitud que, según ha señalado, dificulta la gestión política de una crisis de estas características.
Page alerta del impacto político de la crisis
García-Page ha advertido también del riesgo de que la gestión de la crisis termine beneficiando a la extrema derecha. En su opinión, si el Gobierno quiere evitar que Ceuta se convierta en "un chollazo enorme para la extrema derecha", debe actuar con rapidez y ofrecer explicaciones claras.
El presidente regional ha llegado a comparar la situación con otros episodios de fuerte impacto político y social, al considerar que puede convertirse en "la segunda gran mentira de la democracia", en referencia a la controversia sobre la autoría de los atentados del 11-M.
Como ejemplo de una gestión política eficaz ante una crisis, Page ha citado al excanciller alemán Gerhard Schröder durante las inundaciones que afectaron a Alemania. Según ha relatado, Schröder se situó físicamente al frente de la respuesta y consiguió revertir la situación política.
Respecto a la relación con Marruecos, Page ha recordado que el propio Pedro Sánchez habló inicialmente de una "violación de la integridad territorial española de la frontera", en referencia a una frontera que, según ha subrayado, Ceuta mantiene con Marruecos.
Para el presidente castellanomanchego, la principal conclusión de la crisis es que el Gobierno debe aclarar qué ocurrió y asumir un diagnóstico preciso de los hechos antes de plantear soluciones. "O aciertas en el diagnóstico o tienes claro y asumes lo que ha pasado o es muy difícil prometer soluciones", ha resumido.