El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha abordado estas cuestiones este martes en Madrid durante una reunión bilateral con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en la que también se han tratado las perspectivas de sectores estratégicos para la región como el vitivinícola, el apícola y el olivar.
Martínez Lizán ha defendido que la próxima PAC debe reducir la carga burocrática que soportan agricultores y ganaderos y ofrecer una mayor previsibilidad sobre las ayudas. En particular, ha reclamado que se tenga en cuenta la situación de actividades con mayores dificultades, como la ganadería extensiva, y que las futuras medidas sean coherentes con los planes estratégicos existentes tanto en Castilla-La Mancha como a escala nacional.
Actualizar los criterios para las ayudas agrarias
Otra de las reivindicaciones planteadas por Castilla-La Mancha pasa por revisar los criterios económicos empleados para determinar las ayudas destinadas a la incorporación de jóvenes agricultores, los planes de mejora y el reconocimiento de explotaciones prioritarias.
El Ejecutivo autonómico considera que los denominados márgenes brutos estándar han quedado desfasados respecto a la evolución de los precios y costes de producción. Estos parámetros se utilizan para establecer la dimensión económica de las explotaciones y determinar el acceso a determinadas medidas de apoyo.
La actualización permitiría, según la Consejería, adaptar las ayudas a la realidad económica actual de las explotaciones y a los cambios registrados en los precios de los diferentes cultivos.
El vino, el aceite y la apicultura, sectores estratégicos
La continuidad de las intervenciones sectoriales de la PAC constituye otra de las prioridades defendidas por Castilla-La Mancha, especialmente en los sectores vitivinícola y apícola.
En el caso del vino, Martínez Lizán ha destacado el peso económico de la actividad en la región y ha reclamado que la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) se mantenga después de 2027 con una dotación suficiente para afrontar los retos del sector productor y transformador.
El consejero ha señalado que desde este miércoles comenzarán a enviarse las primeras resoluciones de reestructuración de viñedo correspondientes a 1.800 hectáreas y cerca de 500 agricultores, como muestra del peso que tiene este instrumento de la PAC en Castilla-La Mancha.
El Ejecutivo autonómico también ha defendido la continuidad de la Intervención Sectorial Apícola y la posibilidad de reforzar el apoyo a esta actividad mediante las medidas vinculadas a la ganadería extensiva. La Junta considera que la apicultura desempeña además una función relevante para la polinización y, por extensión, para el mantenimiento de la actividad agraria.
En paralelo, el Gobierno regional ha puesto sobre la mesa la situación del olivar, cuya campaña de recolección será una de las principales citas agrícolas de los próximos meses. Martínez Lizán ha expresado su preocupación tanto por determinadas cuestiones administrativas relacionadas con la normativa como por la evolución de los precios del aceite de oliva.
La Junta sostiene que los precios actuales no compensan suficientemente los costes de producción, especialmente después de campañas de menor producción y en un contexto en el que buena parte del aceite disponible ya se ha comercializado.
Reclama garantías de agua para el regadío
La planificación hidrológica ha constituido otro de los asuntos centrales de la reunión. Castilla-La Mancha ha trasladado al Ministerio su preocupación por las consecuencias que pueda tener el próximo ciclo de planificación sobre la disponibilidad de recursos hídricos para la región.
Martínez Lizán ha subrayado que Castilla-La Mancha mantiene una elevada dependencia de la gestión del agua y ha recordado que por su territorio discurren siete de las nueve confederaciones hidrográficas existentes en España.
En este contexto, el Ejecutivo autonómico considera necesario coordinar el trabajo con el Ministerio para la Transición Ecológica y las autoridades competentes con el objetivo de garantizar la continuidad del regadío. La disponibilidad de agua, ha señalado el consejero, no afecta únicamente a la agricultura, sino también a la actividad industrial y al conjunto de la economía regional.
La Junta reclama autorización para utilizar drones con fitosanitarios
La innovación tecnológica aplicada al campo también ha formado parte de las reivindicaciones trasladadas a Planas. El Gobierno regional ha defendido especialmente una mayor utilización de drones en las explotaciones agrarias para aplicar fertilizantes y productos fitosanitarios.
Martínez Lizán ha señalado que esta tecnología puede reducir los costes y el tiempo necesario para determinadas aplicaciones y facilitar los tratamientos en situaciones en las que resulta complicado acceder físicamente a las parcelas, como ocurrió durante episodios de lluvias intensas y DANAs.
La Junta considera además que la aplicación mediante drones puede contribuir al objetivo comunitario de reducir el uso de productos fitosanitarios, al permitir una aplicación más localizada.
El consejero ha enmarcado todas estas reivindicaciones en un escenario de incremento de los costes de producción provocado, entre otros factores, por la evolución de los precios de fertilizantes, combustibles y energía. En este contexto, ha reclamado que los precios percibidos por agricultores y ganaderos permitan garantizar la viabilidad económica de las explotaciones.