El balance sitúa a Farcama entre las ediciones con mayor asistencia desde el cambio de formato de la feria. La Junta ha destacado además el impacto que la celebración ha tenido sobre la actividad económica de Toledo, especialmente en términos de ocupación y consumo asociado a la llegada de visitantes durante los seis días del evento.
En el apartado comercial, la organización ha contabilizado 11.500 tickets depositados para participar en el sorteo, una cifra que sirve como referencia para estimar la evolución de las ventas. Sobre esta base, la Administración regional calcula un crecimiento del 16,5% respecto a la edición anterior.
La propia consejera ha advertido, no obstante, de que este indicador no representa el volumen total de ventas realizado durante Farcama, ya que únicamente recoge los tickets que los compradores han depositado en la urna habilitada para el sorteo. Por tanto, el incremento permite medir la evolución del negocio registrado, pero no equivale a una facturación completa de los expositores.
Más artesanos y mayor presencia internacional
El crecimiento de las ventas se ha producido en una edición que también ha ampliado la oferta de la feria. Farcama ha reunido este año a 156 artesanos y artesanas, 27 más que en la edición anterior. De ellos, 81 procedían de Castilla-La Mancha, 50 de otras comunidades autónomas y 25 de otros países.
La presencia internacional ha sido uno de los elementos destacados de esta edición. Han participado profesionales de siete países, con Grecia como país invitado, además de artesanos procedentes de Portugal, Colombia, Francia y Uzbekistán, entre otros.
La ampliación de la participación ha coincidido con el regreso de Farcama al Parque de la Vega, después de que la pasada edición se celebrase en el entorno de Recaredo debido a las obras en el entorno de Merchán. Antes de comenzar la feria, la organización se había marcado como objetivo superar los 80.000 visitantes registrados en 2025.
El negocio artesano busca prolongarse más allá de los seis días
La edición de este año ha incorporado también un espacio de networking destinado a facilitar contactos comerciales entre los artesanos y sectores como el turismo y la restauración, con el objetivo de que las oportunidades de negocio generadas por la feria no se limiten a los días de celebración.
La Junta ha vinculado esta estrategia a la necesidad de reforzar la actividad económica del sector artesano y favorecer su continuidad. En la apertura de la feria, el presidente regional, Emiliano García-Page, anunció además la ampliación de tres a seis años de la cobertura de las ayudas para la contratación de trabajadores en talleres artesanos, una medida orientada, entre otros objetivos, a facilitar el relevo generacional.
La feria ha contado asimismo con actividades dirigidas a acercar la artesanía a nuevos públicos. Entre ellas, los talleres didácticos, que durante la edición han reunido a más de 1.500 escolares de las cinco provincias.
Con el cierre de esta edición, el Gobierno regional considera que Farcama ha consolidado su capacidad para generar actividad económica para el sector y para la ciudad de Toledo. Patricia Franco ha señalado que, una vez concluido el desmontaje de las instalaciones, comenzará ya la preparación de la 46ª edición de la feria.
En términos económicos, el dato más relevante del balance es que el aumento de las ventas registradas (+16,5%) ha sido notablemente superior al crecimiento de la afluencia, hasta 92.000 visitantes, aunque habrá que esperar a disponer de los datos completos de facturación para conocer con mayor precisión el impacto económico de la feria sobre el sector artesano.