El dato sitúa a Castilla-La Mancha entre las pocas comunidades autónomas en las que la lista de espera ha aumentado durante los últimos tres meses, frente a la evolución general del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), que ha seguido reduciendo el número de personas pendientes de atención. Los datos proceden del Panel del SAAD y de las estadísticas publicadas por el Imserso a 30 de septiembre de 2026.
El incremento se produce después de que la región hubiera conseguido reducir de forma significativa la bolsa de espera durante el segundo trimestre. En junio, la lista se situaba en 2.936 personas, un 14,68% menos que un año antes. El repunte registrado entre julio y septiembre rompe así la trayectoria descendente de los últimos meses.
La evolución de Castilla-La Mancha contrasta con la del conjunto de España. A 30 de septiembre había 236.736 personas a la espera de la dependencia, un 16,6% menos que un año antes. De ellas, 134.734 llevaban más de seis meses esperando, mientras que otras 76.781 acumulaban menos de seis meses de espera. A estos casos se sumaban 25.221 expedientes cuya demora no era imputable a la Administración.
En el conjunto nacional, la denominada lista de espera oficial —personas que llevan seis meses o más esperando— ha alcanzado un mínimo histórico. En el tercer trimestre se ha reducido un 5,7% y acumula una caída del 22,7% en un año, con 39.672 personas menos que en septiembre de 2025. El Gobierno central se ha marcado como objetivo eliminar las listas de espera de la dependencia en 2028.
Más de 82.000 personas atendidas en castilla-la mancha
El aumento de la espera se produce, no obstante, en un sistema regional que ha continuado ampliando su capacidad de atención. La Junta cifraba en septiembre en 82.708 las personas atendidas mediante el sistema de dependencia, con 123.820 prestaciones y servicios activos. En agosto había informado de que durante los primeros meses de 2026 se habían incorporado más de 5.120 nuevas prestaciones, hasta alcanzar 123.558 a 31 de julio.
El Gobierno regional también destaca que Castilla-La Mancha mantiene uno de los mejores tiempos de tramitación del país. En el último balance difundido por la Junta, el tiempo medio de resolución se situaba en 165 días, frente a los más de 300 días de media nacional manejados por la Administración regional. El XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia situó además a Castilla-La Mancha en primera posición nacional, con una puntuación de 8,25 sobre diez.
Sin embargo, el nuevo repunte de la lista de espera coincide con un momento de cambios en el sistema. La reforma estatal de la dependencia ha reducido de seis a tres meses el plazo máximo para completar la tramitación y reconocer la prestación, lo que eleva la exigencia sobre las comunidades autónomas.
En este contexto, la Junta ha aprobado un programa temporal para incorporar 25 profesionales a los servicios provinciales de dependencia, con una inversión de 982.428 euros durante doce meses. El refuerzo, que comenzó el 19 de octubre y se prolongará hasta octubre de 2027, tiene como objetivo acelerar tanto la valoración del grado de dependencia como la elaboración del Programa Individual de Atención (PIA).
La propia decisión de reforzar los equipos provinciales evidencia la presión que soporta el sistema pese a la mejora acumulada en los últimos años. Castilla-La Mancha ha reducido de forma notable sus tiempos de tramitación y ha ampliado el número de prestaciones, pero el dato del tercer trimestre muestra que la bolsa de personas pendientes de atención no mantiene una evolución lineal y vuelve a crecer tras la reducción registrada hasta junio.