La magnitud de las cifras sitúa ya al siniestro de Urda por encima del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido el pasado 18 de enero, que dejó finalmente 46 víctimas mortales y más de un centenar de heridos.
De esta forma, el accidente registrado este miércoles en la provincia de Toledo se convierte, por número de víctimas mortales, en una tragedia ferroviaria todavía más grave que la de Adamuz, que hasta ahora había sido uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.
El siniestro se ha producido tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en las proximidades de Urda. La violencia del impacto ha provocado que varios vagones sufran graves daños y ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias para rescatar y atender a los pasajeros.
La situación sanitaria continúa siendo especialmente delicada debido al elevado número de heridos y a la gravedad de algunos de ellos. Más de 179 personas han resultado heridas y muchos de los afectados permanecen en estado crítico, por lo que el balance de víctimas podría todavía variar.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha elevado a nivel 2 el Plan Territorial de Emergencias (Platecam) y ha movilizado todos los recursos disponibles para hacer frente al siniestro, mientras los servicios de emergencias continúan trabajando sobre el terreno.
La gravedad del accidente ha obligado también a preparar los hospitales de la región para recibir a un elevado número de heridos. El Hospital Universitario de Toledo ha cancelado las operaciones programadas y ha preparado sus quirófanos ante la previsión de recibir víctimas del siniestro.
La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece interrumpida como consecuencia del accidente.