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Estudio de FEDEA: El coronavirus ha infectado a 1,3 millones de españoles y ha provocado 34.393 muertes
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Estudio de FEDEA: El coronavirus ha infectado a 1,3 millones de españoles y ha provocado 34.393 muertes

  • La mortalidad llega al 7,8% entre los mayores de 80 años
  • El estudio se basa en los datos del registro civil y en el sistema de monitorización de la mortalidad diaria que elabora desde hace años el gobierno

martes 28 de abril de 2020, 13:08h
A 26 de abril el número de infectados en España por el Covid-19 ascendería a 1.228.397 personas y el de fallecidos a 34.393 Los datos forman parte del estudio “Encajando el puzzle: Una estimación rápida del número de infectados por COVID-19 en España a partir de fuentes indirectas” publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada y elaborado por los profesores de economía aplicada y del Grupo de Investigación en Innovación, Productividad y Competitividad Martín Barroso y Jaime Turrión (Universidad Complutense), Núñez Serrano y Francisco J. Velázquez (Autónoma de Madrid).

Los autores estiman que la mortalidad en ese grupo ya infectado dentro de 23 días se elevará a 38.229 personas. Ese plazo es el que se considera de desarrollo medio de la enfermedad.

Del número de infectados supone es el 2,61% de la población española y la tasa de letalidad hasta la fecha es del 3,1%. La enfermedad tanto en número de casos como en letalidad es mayor en los grupos de más edad y se dispara a partir de los 60 años, conforme queda patente en esta tabla.

El estudio parte de las estimaciones de la tasa de letalidad (probabilidad de muerte por el virus de los infectados) por grupos de edad y de la duración media de la infección que se toman de estudios epidemiológicos previos. Luego, toma como base de cálculo el sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MOMO) que sigue la evolución de la mortalidad por todas las causas de 3.929 Registros Civiles (todos los informatizados) y que cubren al 92% de la población española. Este sistema realiza una “estimación de la mortalidad esperada para cada día mediante modelos restrictivos de medias históricas basados en la mortalidad observada desde el 1 de enero de 2008 hasta un año previo a la fecha de análisis” (mortalidad predicha). La comparación entre la información suministrada por los Registros Civiles, considerando el día en que se produjo el fallecimiento (mortalidad observada) y la predicha por este sistema para el mismo día, permite estimar el “exceso de defunciones” en relación con una situación de normalidad, basada en la experiencia de años recientes. Este análisis estadístico lo realiza en España el Instituto de Salud Carlos III y constituye un elemento fundamental para la alerta de defunciones no esperadas y, especialmente, la identificación temprana de epidemias.

El procedimiento de estimación de la población infectada por COVID-19 que se utiliza, parte del conocimiento del número de personas fallecidas por esta infección, a las que se aplica un factor de elevación estimado como la inversa de las tasas de letalidad obtenidas en estudios epidemiológicos de referencia.

Los autores señalan la importancia de contar con datos desagregados por segmentos de la población que ha sido infectada por el virus para elaborar el calendario y la estrategia de desconfinamiento. Y esta es la principal novedad que aporta el estudio, que señala que “por el momento, sin embargo, no se dispone de información directa sobre esta variable. Sí se cuenta con una serie de casos confirmados de Covid-19, publicada diariamente por el Ministerio de Sanidad y elaborada a partir de información suministrada por las CCAA”

No obstante, en el informe se advierte que “esta serie refleja sólo los diagnósticos positivos, generalmente a través de pruebas de tipo PCR, deja fuera a una parte seguramente importante de los infectados, incluyendo a los asintomáticos y a aquellos con síntomas leves que no han acudido al sistema sanitario”. Por ello señalan que “la incidencia real del virus sólo se conocerá una vez se complete el estudio de seroprevalencia del coronavirus en una muestra representativa de la población española y de las Comunidades Autónomas que actualmente se está poniendo en marcha”. A la espera de sus resultados, los autores desarrollan una metodología que permite aproximar la variable de interés a partir de información fácilmente disponible.

Tener una idea aproximada de la fracción de la población que ha sido infectada por el virus es importante para elaborar el calendario y la estrategia de desconfinamiento. Por el momento, sin embargo, no se dispone de información directa sobre esta variable. Sí se cuenta con una serie de casos confirmados de Covid-19, publicada diariamente por el Ministerio de Sanidad y elaborada a partir de información suministrada por las CCAA. Puesto que esta serie refleja sólo los diagnósticos positivos, generalmente a través de pruebas de tipo PCR, deja fuera a una parte seguramente importante de los infectados, incluyendo a los asintomáticos y a aquellos con síntomas leves que no han acudido al sistema sanitario. La incidencia real del virus sólo se conocerá una vez se complete el estudio de seroprevalencia del coronavirus en una muestra representativa de la población española y de las CCAA que actualmente se está poniendo en marcha. A la espera de sus resultados, los autores desarrollan una metodología que permite aproximar la variable de interés a partir de información fácilmente disponible.

Con este fin, se parte de estimaciones de la tasa de letalidad (probabilidad de muerte por el virus de los infectados) por grupos de edad y de la duración media de la infección que se toman de estudios epidemiológicos previos. Estos parámetros se utilizan para aproximar el número de infectados a partir del número de fallecimientos. El primer paso consiste en elaborar una serie de fallecidos por Covid-19 desagregada por grupos de edad. Esto se hace a partir de dos fuentes complementarias publicadas diariamente por el Ministerio de Sanidad: sus series oficiales de evolución de la epidemia y los informes del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) que elabora el Instituto de Salud Carlos III. La primera serie viene a reflejar la mortalidad entre los casos confirmados de la enfermedad por lo que, al igual que la serie análoga de infecciones, puede dejar fuera una parte significativa de los casos relevantes. Este hueco se cubre utilizando las estimaciones del MoMo del exceso de mortalidad, definido como el número de fallecimientos que se producen cada día por encima de lo que sería esperable en circunstancias normales. Aunque esta serie recogerá también picos atípicas de mortalidad debidos a otras causas, los autores consideran que en el momento actual parece razonable atribuir el grueso del exceso de mortalidad estimado al coronavirus.

Una vez se dispone de una estimación del número de fallecimientos por Covid acumulados hasta el momento T dentro de cada grupo de edad, basta con dividir esa cifra por la tasa de letalidad correspondiente para obtener una estimación del número de infectados de esa edad que existía en el momento T-d, donde d es la duración media de la infección hasta el fallecimiento (esto es, el intervalo medio entre la infección y el deceso para los fallecidos por el virus), que se cifra en unos 23 días. Para estimar el número de infectados en el momento actual, T, es necesario extender la serie de fallecimientos hasta T+d, esto es, predecir el número de fallecimientos que se producirá durante los próximos d días (que se producirían fundamentalmente entre los ya infectados hoy). Los autores basan estas predicciones en un trabajo previo (también actualizado diariamente y disponible en la web) en el que se estima un modelo estadístico de la evolución de la epidemia.

Los resultados apuntan a que a fecha del 26 de abril de 2020 la infección habría afectado a 1,23 millones de españoles (con un intervalo de confianza de entre 0,54 y 3,52 millones que refleja el intervalo de confianza de las estimaciones de las tasas de letalidad), lo que supone el 2,6% (1,2%-7,5%) de la población. No obstante, los porcentajes de infección serían muy superiores en los grupos de mayor edad situándose, por ejemplo, en el 9,9% (5,8%-20,3%) para el grupo de 80 a 89 años de edad.

Los resultados apuntan a que a 26 de abril de 2020 la infección habría afectado a 1,23 millones de españoles (con un intervalo de entre 0,54 y 3,52 millones), lo que supone el 2,6% (1,2%-7,5%) de la población. Se espera que al final de este brote la cuantía alcance los 1,30 millones (0,57-3,71 millones), lo que supondría el 2,8% (1,2%-7,9%) de la población del país. No obstante, los porcentajes de infección serían muy superiores en los grupos de mayor edad situándose en estos momentos en el 9,9% (5,8%-20,3%) para el grupo de 80-89 años y el 19,2% (11,3%-39,4%) para los de 90 y más años, pudiendo ascender hasta dos puntos adicionales hasta el final de la epidemia. Destaca también que la tasa de letalidad final agregada ascendería en España al 3,11% (1,09%-7,08%). Este valor está claramente por encima de las estimaciones disponibles para países más jóvenes, que la cifran en torno al 0,66%, como consecuencia del envejecimiento de nuestra población y de la alta intensidad de la infección entre las personas de mayor edad.

La propuesta básica de este trabajo es acudir a los resultados del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo)3 que sigue la evolución de la mortalidad por todas las causas de 3.929 Registros Civiles (todos los informatizados) y que cubren al 92% de la población española. Este sistema realiza una “estimación de la mortalidad esperada para cada día mediante modelos restrictivos de medias históricas basados en la mortalidad observada desde el 1 de enero de 2008 hasta un año previo a la fecha de análisis” (mortalidad predicha). La comparación entre la información suministrada por los Registros Civiles, considerando el día en que se produjo el fallecimiento (mortalidad observada) y la predicha por este sistema para el mismo día, permite estimar el “exceso de defunciones” en relación con una situación de normalidad, basada en la experiencia de años recientes. Este análisis estadístico lo realiza en España el Instituto de Salud Carlos III y constituye un elemento fundamental para la alerta de defunciones no esperadas y, especialmente, la identificación temprana de epidemias.

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