“Con este segundo pago, ya son 8,5 millones de euros los que hemos transferido al sector vitivinícola para el incremento de la competitividad de las explotaciones vitícolas en el presente año financiero, que comenzó el 16 de octubre de este año”, dijo el consejero.
Julián Martínez Lizán destacó que en Castilla-La Mancha “batimos récords en ayudas a la reestructuración de viñedo, adaptando las variedades cultivadas a las preferencias del consumidor, incrementando la competitividad de las explotaciones vitícolas y haciéndolas más resilientes frente al cambio climático”.
Subrayó que las bodegas de Castilla-La Mancha están haciendo las cosas bien, apoyándose también en otras líneas de ayuda como FOCAL y VINATÏ, “ya que están sabiendo adaptarse a los gustos del consumidor y eso se traduce en ventas, porque mientras otras zonas de España no consiguen dar salida a sus vinos, aquí se sigue vendiendo”.
Y un ejemplo al respecto es Bodegas Campos Reales que en la tarde de ayer presentó sus nuevas añadas, “estamos hablando de una cooperativa muy importante para esta comarca, que es sustento de más de 400 familias y que produce vinos de gran calidad”.
El consejero felicitó también a todas las personas que forman parte de esta bodega fundada en 1950 y que este año alcanza su 75º aniversario y en particular a las que recibieron ayer menciones especiales. En ese sentido, agradeció a su actual presidente, Carlos Bonilla, así como al resto de personas que la han dirigido y han trabajado en la misma, la labor que han realizado para situar a los vinos de Campos Reales “en un lugar destacado entre los vinos españoles, además de estar presentes en mercados de todo el mundo”.