Según el Ayuntamiento de Guadalajara, la planificación energética debe priorizar que la capital y su entorno cuenten con acceso a la electricidad que garantice tanto el crecimiento residencial como industrial, para que no se repita la situación de infrautilización o saturación que han denunciado empresarios y administraciones en Castilla-La Mancha. La alcaldesa ha subrayado que es esencial que Guadalajara aparezca claramente recogida en las inversiones del nuevo plan estatal y que no se limite a ser solo suministradora de energía al resto del país.
Esta exigencia municipal coincide con los datos que señala clm21.es, que recogen cómo la falta de capacidad en los nudos eléctricos está frenando nuevos proyectos industriales en toda la comunidad, poniendo en riesgo inversiones que demandan altos consumos de energía, desde centros logísticos a plataformas tecnológicas o industrias intensivas. En municipios como Marchamalo, Alovera o Cabanillas, ubicados en el eje del Corredor del Henares, el crecimiento económico se enfrenta a una red con escasa disponibilidad de potencia, lo que limita la implantación de nuevas iniciativas empresariales.
La problemática se extiende más allá de Guadalajara: diversas patronales y organismos económicos han alertado de que gran parte de los puntos de conexión de la red eléctrica regional están al límite de su capacidad, lo que compromete tanto la electrificación industrial como la consolidación de proyectos de energías renovables. La combinación de una red saturada, una planificación insuficiente y una demanda creciente de energía por nuevos desarrollos exige, según expertos, una respuesta estructural que incluya reforzar estaciones y líneas, así como agilizar trámites técnicos.
Desde el Ayuntamiento de Guadalajara se apuesta por que el nuevo Plan de Transporte de Energía no solo contemple las necesidades generales del sistema eléctrico español, sino que asegure que las ciudades con mayor dinamismo demográfico y empresarial cuenten con la potencia requerida para sostener ese crecimiento sin barreras técnicas que lo frenen. Esta estrategia municipal busca que Guadalajara deje de verse limitada por la infraestructura eléctrica y se fortalezca como polo de desarrollo en un momento clave para la competitividad regional y nacional.