Clm21. En los últimos años se ha cuestionado el prestigio de las instituciones públicas y el tono cada vez más crispado de la política nacional ha apartado a muchos ciudadanos. ¿Qué puede hacer un parlamento autonómico para recuperar la confianza?
Pablo Bellido. Lo primero es mantener las formas y exigirlas. Es algo que intento hacer de manera constante: no permitir que se instalen la descalificación, la ofensa o el insulto. El Parlamento debe quedar protegido de un clima de crispación y envenenamiento social que nos haga transitar de la democracia a lo que yo llamo la odiocracia.
La ejemplaridad es clave. No hay excusa para no expresar las discrepancias con palabras más moderadas y correctas. La institución tiene que ser un espacio de respeto.
Clm21. ¿Le preocupa el desapego ciudadano hacia la política regional? ¿Cree que la actividad de las Cortes llega al ciudadano de Castilla-La Mancha?
Pablo Bellido. No creo que sea un problema específico de la política regional, sino del conjunto de la política. Tras la crisis financiera de 2007 y 2008 se produjo un aumento del interés político, con el movimiento 15-M y una mayor atención mediática. Ahora estamos en un momento de mayor distanciamiento,
Dicho esto, no creo que sea algo específico de la región. Más bien al revés. Creo que lo regional se abre espacio, la política regional sigue teniendo un interés evidente porque gestiona la sanidad, la educación y los servicios sociales. Eso conecta directamente con la vida cotidiana de la ciudadanía.
Clm21. En clave económica, teniendo en cuenta los riesgos externos — incertidumbre económica en España, la posible ralentización del consumo público, o cambios en el panorama nacional — ¿qué elementos de resiliencia ve para Castilla-La Mancha y cuáles cree que deben reforzarse desde la política regional?
Pablo Bellido. El principal elemento de resiliencia es la diversificación económica. Durante mucho tiempo Castilla-La Mancha dependía casi en exclusiva del sector primario, mientras que hoy contamos con un sector agroalimentario fuerte, una industria cada vez más relevante y un sector servicios muy desarrollado. Esa diversificación nos protege mejor que hace diez o veinte años frente a posibles crisis externas.
Lo que más me preocupa en el contexto internacional es el cambio de paradigma que se está produciendo, especialmente tras la victoria de Donald Trump en Estados Unidos. Estamos asistiendo a un replanteamiento del modelo energético, a un cuestionamiento de la transición hacia energías limpias y a un regreso del proteccionismo que parecía superado.
Ese giro en Estados Unidos, unido a la inestabilidad geopolítica y a la apertura de nuevos frentes internacionales, genera una gran incertidumbre económica. Aun así, creo que Europa todavía tiene capacidad para dinamizar la economía y mantener un horizonte de crecimiento.
Cm21. Hablemos sobre financiación ¿Cuál es su postura como socialista frente a la propuesta del Gobierno Central de la reforma del sistema de financiación autonómica y sus implicaciones sobre las cuentas de Castilla-La Mancha? ¿Comparte la negociación bilateral del nuevo sistema y el principio de ordinalidad?
Pablo Bellido. Como socialista digo claramente que esta propuesta suspende en socialismo, porque se aleja del principio de igualdad. No está pensada para igualar territorios, sino para beneficiar a unos frente a otros.
Además, no es una propuesta federal. El federalismo es una conversación entre territorios y aquí no ha existido esa conversación. Se ha negociado entre dos partes y eso genera desigualdad. Por tanto, no comparto ni la negociación bilateral ni el principio de ordinalidad que se plantea.
Sinceramente, creo que no se va a aprobar. Por una razón o por otra. Y desde luego, yo trabajo para que no se apruebe.
Además, creo que debería abrirse un debate interno en el PSOE, porque esta propuesta resquebraja una posición histórica del partido. Nos hemos presentado a las elecciones con un programa distinto, defendiendo una financiación justa, no un sistema que beneficie más a quienes más tienen.
Yo defiendo un modelo basado en el coste efectivo de los servicios públicos. Las comunidades autónomas no son un fin en sí mismas, son un instrumento del Estado para garantizar derechos a los ciudadanos.
Si una comunidad tiene más población envejecida, más dispersión geográfica o mayores costes para prestar sanidad o educación, necesita más recursos. La igualdad no consiste en dar lo mismo a todos, sino en garantizar los mismos derechos vivan donde vivan.
Clm21. El Foro de Davos advierte que la calidad de los servicios de los servicios sociales está en riesgo en España. Además, la prórroga presupuestaria mantiene el IPREM congelado desde 2023. ¿Cree que se está debilitando el escudo social por esta falta de presupuestos?
Pablo Bellido. Creo que el riesgo existe, pero no únicamente por la falta de presupuestos. Se pueden tener presupuestos antisociales que debiliten igualmente el Estado del bienestar.
Nos enfrentamos a una conversación de fondo: Quizá se pueda producir un colapso, quizá hayamos llegado al nivel donde sea difícil mejorarlo sin incorporar nuevos recursos. Debemos debatir si estamos dispuestos a aportar más recursos para sostener las pensiones, la sanidad, la protección al desempleo, la seguridad o la defensa. Con los recursos actuales, cada vez es más difícil mantener y mejorar el sistema sin replantear la fiscalidad.
Una de las medidas que se me ocurren es si no debemos ir hacia sistemas fiscales homogéneos a nivel europeo, para evitar que se produzcan fugas de ingresos que están debilitando también los sistemas de protección social de cada país.
Cm21. En su doble papel como líder provincial del PSOE de Guadalajara, y como presidente del parlamento regional, ¿Cómo compatibiliza los intereses locales de Guadalajara con la visión general de la región? ¿Hay tensiones o prioridades específicas que deben equilibrarse en el día a día?
Pablo Bellido. No suelo encontrar contradicciones. La parte no debe perjudicar al todo. Cuando a España le va bien, a Castilla-La Mancha y a Guadalajara también.
Guadalajara es una de las provincias con mayor renta media y dinamismo económico, pero también con un grave problema de dispersión y despoblación. Ahí la administración debe ayudar más. Siempre desde la justicia y la solidaridad. No pido privilegios, pero tampoco acepto discriminaciones.
Clm21. Ya que hablamos de Guadalajara, clm21.es puso el foco a finales del año pasado sobre la problemática de la saturación de la red eléctrica que está limitando el desarrollo de nuevos proyectos industriales en la provincia, un problema que también afecta a otros puntos de Castilla-La Mancha ¿Qué valoración hace de esta situación y qué actuaciones se deben emprender para reforzar la capacidad de la red y garantizar el crecimiento económico e industrial de Guadalajara?
Pablo Bellido. Me parece una situación dramática, fruto de una clara falta de previsión por parte de la Administración General del Estado, que es la competente en esta materia. Llevo tiempo advirtiendo de que esto iba a ocurrir y reclamando soluciones urgentes.
El Corredor del Henares es una de las zonas más pujantes de Europa y también una de las más tensionadas. No solo está en riesgo el desarrollo industrial, sino también el residencial, porque no hay garantía de suministro energético. Resolver este problema es clave para el crecimiento económico de Guadalajara y del conjunto de Castilla-La Mancha.