La entidad ha reconocido públicamente el trabajo realizado en los últimos meses por las distintas fuerzas políticas, económicas y sociales, así como por la sociedad civil, para avanzar en un texto estatutario que, a su juicio, incorpora “avances sociales necesarios para el presente y el futuro” de Castilla-La Mancha.
EAPN-CLM, junto a la Mesa del Tercer Sector y otras plataformas sociales de la Comunidad Autónoma, ha participado de forma activa para que el nuevo marco normativo incluya compromisos alineados con las necesidades reales de la población, especialmente de las personas en situación de pobreza, exclusión social o vulnerabilidad.
En un contexto marcado por dificultades persistentes como el acceso a la vivienda, la precariedad laboral, las desigualdades territoriales, la brecha digital o la cronificación de la pobreza, la Red considera que un Estatuto modernizado debe convertirse en una herramienta útil para reforzar el marco de derechos y orientar políticas públicas más eficaces. Asimismo, entiende que el nuevo texto ha de consolidar mecanismos de protección social que garanticen oportunidades reales para todas las personas.
La organización subraya que la ciudadanía castellanomanchega, y especialmente quienes afrontan mayores obstáculos, “no comprendería” que un texto construido desde el diálogo y el acuerdo no llegara a aprobarse. A su juicio, el Estatuto debe concebirse como un instrumento al servicio de la convivencia, la cohesión social y el desarrollo de la región.
Por ello, EAPN-CLM ha realizado un llamamiento formal y constructivo a los grupos con representación parlamentaria y a los agentes implicados para que preserven el enfoque de derechos del nuevo Estatuto y aseguren la continuidad del proceso hasta su aprobación definitiva, situando en el centro el bien común y la protección efectiva de las personas más vulnerables.
La Red ha reiterado, además, su disposición a colaborar con las instituciones y el conjunto de actores políticos y sociales para que el nuevo marco estatutario salga adelante y contribuya a reducir la pobreza, disminuir la desigualdad y reforzar la cohesión social en Castilla-La Mancha.