CEOE ha indicado que la desaceleración de la inflación general en enero obedece fundamentalmente al retroceso de los precios energéticos, y, en especial, de la electricidad, al desaparecer el efecto base del cambio de IVA.
De cara a 2026, la patronal española espera que tanto los alimentos no elaborados como los productos energéticos contribuyan a reducir la inflación, al registrar tasas más moderadas o incluso negativas en el caso de los productos energéticos, pero avisa de que la escalada de tensiones geopolíticas puede provocar subidas bruscas del petróleo y el gas.
En lo que respecta a la inflación subyacente, y sobre todo al componente de servicios, las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y de los salarios en general, junto con las vacantes en algunos sectores, pueden hacer que las tasas de ese componente muestren un notable grado de resistencia a iniciar una senda de desaceleración.
La inflación subyacente en enero (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se mantuvo en el 2,6% por tercer mes consecutivo, según datos del INE publicados este viernes.