Según ha informado la propia compañía en un comunicado, los cinco centros incluidos en este acuerdo son: Mirador de Cuenca (Cuenca), Espacio Torrelodones (Madrid), Itaroa (Navarra), Odeón (A Coruña) y La Marina (Alicante). Además, forma parte del portfolio un sexto activo, el centro comercial Santa Ana, actualmente en fase de desarrollo en Cartagena (Murcia).
La operación, que se ejecutará bajo un modelo de co-exclusividad entre Sonae Sierra e Inmobic, tiene como objetivo optimizar el mix comercial y maximizar el valor de estos activos en el mercado. Desde la inmobiliaria portuguesa señalan que esta colaboración refuerza su posición en España como proveedor de servicios especializados de comercialización y gestión inmobiliaria para terceros, adaptando estrategias a contextos regionales diversos.
Impacto para Castilla-La Mancha
El Centro Comercial Mirador de Cuenca es uno de los principales espacios comerciales de la provincia conquense. Diseñado para atender tanto a la población local como a visitantes de municipios cercanos, su inclusión en este acuerdo supone una oportunidad para dinamizar la oferta comercial de la zona, potenciando la atracción de marcas y servicios que refuercen su competitividad en un mercado cada vez más exigente.
Aunque Mirador de Cuenca ya contaba anteriormente con interés de compradores y gestores, la nueva estructuración de su comercialización bajo la experiencia de Sonae Sierra busca abrir nuevas vías de actividad económica y comercial en la región.
Sonae Sierra afianza su estrategia en España
La firma de este acuerdo se produce en un momento en que Sonae Sierra ha reforzado su presencia en el mercado español, con cifras destacadas de ocupación en sus activos bajo gestión y una estrategia de expansión que combina operaciones propias con servicios a terceros. En 2025, la multinacional cerró el año con una ocupación media superior al 99% en su cartera española, según datos corporativos, un reflejo de la capacidad de atracción de su oferta comercial y del dinamismo del sector retail en el país.
Para Castilla-La Mancha, donde la actividad comercial y los centros de consumo desempeñan un papel clave en la economía local, este tipo de iniciativas representa una apuesta por consolidar infraestructuras que generan empleo, tráfico comercial y cohesión urbana, especialmente en ciudades intermedias como Cuenca.