A nivel nacional, la EPA reflejó una "debacle" según organizaciones como ATA, con una pérdida total de 68.600 autónomos en solo tres meses.
La pérdida en Castilla-la Mancha se produce principalmente en el sector servicios, con el comercio como principal afectado, según los análisis de organizaciones como ATA y UPTA. La destrucción también afecta a la industria y a la agricultura, aunque en menor medida. En contraste, el empleo asalariado ha crecido en sectores como la industria y la construcción,
Fundamentalmente el perfil de destrucción se corresponde con el de autónomo sin asalariados, principalmente en el entorno rural. La elevación de costes, el aumento de la presión fiscal y la caída del consumo en el comercio local figuran entre las posibles causas de esta destrucción del tejido autónomo de nuestra región
A pesar de que el paro creció en nuestra Comunidad un 7,26% en el primer trimestre del año, el mercado laboral de la región todavía cuenta con 32.700 ocupados más que hace un año. Sin embargo, ese crecimiento del empleo en Castilla-La Mancha ha estado impulsado casi exclusivamente por el trabajo asalariado, mientras que el colectivo de autónomos ha mostrado un comportamiento prácticamente plano o de estancamiento, fundamentalmente por los datos del trimestre pasado.
La región ha alcanzado un récord histórico de 936.900 ocupados, pero este hito se sustenta en la contratación por cuenta ajena, ya que el colectivo autónomo sigue siendo el más vulnerable ante la estacionalidad del primer trimestre.
El crecimiento del autoempleo en España está extremadamente polarizado, concentrándose casi exclusivamente en tres regiones, mientras el resto, incluida Castilla-La Mancha, presenta saldos negativos o planos. Andalucía, es la comunidad que más autónomos suma en términos absolutos. La Comunidad Valenciana mantiene una tendencia positiva constante junto a las islas. La Comunidad de Madrid cierra el podio de las regiones que sostienen el sistema de autoempleo.