El dato adquiere especial relevancia porque prolonga una tendencia que ya empieza a consolidarse: los servicios acumulan cinco meses consecutivos de aumentos interanuales. La evolución apunta a que el sector terciario, que concentra buena parte de la actividad económica y del empleo, ha afrontado el inicio del verano con un ritmo de producción claramente superior al de los meses precedentes.
El repunte de junio no se ha limitado a una única rama. El comercio ha elevado su producción un 2,6% interanual, mientras que el agregado de otros servicios, que incluye actividades como transporte y almacenamiento, hostelería y otros servicios de mercado, ha experimentado un crecimiento mucho más intenso, del 5,5%.
La composición del avance ofrece así una de las principales claves del dato. El dinamismo procede fundamentalmente de las actividades de servicios distintas del comercio, que están mostrando una capacidad de expansión notablemente mayor y que se benefician, entre otros factores, de la fortaleza de la demanda interna y de la actividad vinculada al turismo y la movilidad durante los meses de verano.
Crecimiento más allá del efecto calendario
La fortaleza del sector también se mantiene cuando se eliminan los efectos estacionales y de calendario. En esta serie, la producción de los servicios ha aumentado un 3% interanual en junio, nueve décimas más que en mayo y su mayor tasa desde diciembre, cuando alcanzó el 3,6%.
La diferencia entre la tasa bruta y la corregida permite observar que el crecimiento de junio no responde únicamente a factores asociados al calendario. La actividad mantiene un incremento significativo una vez descontadas las oscilaciones habituales de cada periodo.
Dentro de esta serie corregida, sin embargo, se aprecia una divergencia mayor entre las dos grandes ramas. El comercio apenas ha aumentado su producción un 0,1% interanual, mientras que el resto de servicios ha registrado un crecimiento del 3,9%.
Este comportamiento sitúa a las actividades terciarias no comerciales como el principal motor del crecimiento del sector y refleja una economía de servicios que continúa expandiéndose, aunque de forma desigual entre sus distintos componentes.
El sector gana velocidad también en términos mensuales
La evolución de junio resulta todavía más significativa al analizar el comportamiento respecto al mes anterior. La producción de los servicios, una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario, ha aumentado un 1% respecto a mayo, ocho décimas más que el crecimiento mensual registrado entonces.
El avance mensual supone una aceleración considerable y refuerza la lectura de que el sector ha entrado en el verano con una mayor intensidad de actividad.
Desde una perspectiva económica, el dato dibuja un escenario de fortaleza del sector terciario en un momento en el que los servicios continúan desempeñando un papel central en el crecimiento español. La combinación de cinco meses consecutivos de avances interanuales, un crecimiento corregido del 3% y un aumento mensual del 1% apunta a una aceleración de la actividad al cierre del segundo trimestre.
El comportamiento del comercio constituye, no obstante, el principal elemento de cautela. Su producción crece con claridad en términos interanuales en la serie general, pero prácticamente se estanca cuando se eliminan los efectos estacionales y de calendario. El impulso más sólido procede, por tanto, de las actividades agrupadas bajo el epígrafe de otros servicios.