La evolución regional adquiere especial relevancia porque se produce en un mes en el que el comercio minorista español ha vuelto a terreno negativo después del crecimiento del 2,6% registrado en junio. La caída de julio ha sido, por tanto, de 2,8 puntos porcentuales respecto al mes anterior, en un nuevo síntoma de pérdida de intensidad del consumo.
Castilla-La Mancha se ha situado además entre las comunidades con mejor comportamiento. El incremento del 2,3% regional contrasta con el retroceso nacional y permite a la región mantener un diferencial positivo de 2,5 puntos respecto a España.
El consumo regional resiste al cambio de tendencia nacional
El dato de julio confirma la mayor resistencia del comercio castellanomanchego en un momento en el que la demanda interna comienza a mostrar señales de agotamiento a escala nacional.
En España, si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, las ventas minoristas han retrocedido un 0,3% interanual. Se trata de un dato especialmente significativo, ya que supone romper una racha de 43 meses consecutivos de crecimiento en esta serie.
La caída también se ha producido en términos mensuales. Las ventas corregidas han disminuido un 0,9% respecto a junio, frente al avance mensual del 0,3% registrado el mes anterior.
El resultado dibuja un inicio de segundo semestre más débil para el comercio español después de la recuperación experimentada en junio.
Castilla-La Mancha, sin embargo, ha conseguido mantenerse en positivo y con una tasa de crecimiento que se encuentra entre las más elevadas del país.
Julio deja también una señal de alerta en el empleo
El otro elemento que incorpora el dato del INE es la evolución del empleo. La ocupación en el comercio minorista español ha disminuido un 0,1% interanual en julio, lo que supone el primer descenso después de 58 meses consecutivos de aumentos, prácticamente cinco años de creación continuada de empleo en el sector.
La pérdida de empleo coincide así con el retroceso de las ventas y refuerza la lectura de un cambio de ciclo en el comercio minorista nacional.
El dato resulta relevante porque el comercio constituye uno de los principales sectores de actividad y empleo de la economía española. Hasta ahora, la fortaleza del mercado laboral había contribuido a sostener el consumo de los hogares pese a la evolución de los precios y de los tipos de interés.
La ruptura de esta tendencia en julio introduce un elemento de cautela de cara a los próximos meses.
Un comportamiento regional más sólido
Frente a este escenario, Castilla-La Mancha ha logrado mantener el crecimiento de sus ventas minoristas. El 2,3% interanual de julio supone una moderación respecto al avance registrado en junio, pero mantiene al comercio regional claramente alejado de las tasas negativas nacionales.
El dato también debe interpretarse dentro de la trayectoria reciente. Después del retroceso del 0,6% registrado en mayo, las ventas minoristas de la región repuntaron con fuerza en junio y ahora han moderado su avance en julio, aunque continúan creciendo.
Así, la secuencia muestra una recuperación en junio y una moderación en julio, pero no el cambio de signo que sí se ha producido en el conjunto del país.
Esta diferencia puede estar reflejando una mayor resistencia de la demanda interna regional, en un contexto en el que Castilla-La Mancha mantiene un comportamiento favorable en distintos indicadores de actividad y empleo.
El segundo semestre arranca con cautela
Los datos de julio introducen, en cualquier caso, una señal de advertencia para el consumo. El comercio minorista español no solo ha regresado a tasas negativas, sino que, una vez descontados los efectos de calendario y estacionalidad, ha puesto fin a una racha de más de tres años y medio de crecimiento interanual.
La caída mensual del 0,9% y el retroceso del empleo completan una fotografía menos favorable para el sector.
Castilla-La Mancha se desmarca de esta tendencia, pero la moderación desde el fuerte crecimiento de junio aconseja no interpretar el 2,3% de julio como una aceleración del consumo, sino como una muestra de resistencia en un entorno nacional cada vez menos expansivo.