La evolución de los precios está marcada principalmente por el comportamiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que han aumentado en agosto frente al descenso que registraron en el mismo mes del año pasado. También han influido, aunque en menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios han bajado menos que en agosto de 2025.
El dato adelantado muestra, sin embargo, una evolución más contenida de la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos. Esta tasa se reduce una décima, hasta el 2,9%, lo que apunta a que buena parte del repunte de la inflación general está relacionado con componentes más volátiles, especialmente la energía.
En términos mensuales, los precios de consumo han registrado en agosto un incremento del 0,7% respecto a julio, según la estimación del INE.
Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) eleva su tasa anual hasta el 4,5%, seis décimas más que en julio, mientras que la inflación subyacente del IPCA se sitúa en el 3,2%.
Los datos difundidos por el INE son todavía provisionales y serán revisados con la publicación del IPC definitivo de agosto el próximo mes.