www.clm21.es

Turismo rural

HC Hostelería de Cuenca y la Agrupación de Hostelería de Cuenca afirman que el turismo rural apenas ha existido en los dos primeros meses de 2021 como se puede comprobar al ver los datos del INE sobre este aspecto en la provincia.

Una encuesta realizada desde la Dirección General de Turismo de Castilla-La Mancha al sector para conocer el grado de ocupación durante los días festivos de Semana Santa (del 1 al 4 de abril) en materia de turismo hotelero ha revelado que dicha ocupación ha alcanzado un 50,4% y en turismo rural casi un 79%, cifras que ha aportado la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, en Guadalajara, alegando que en un contexto COVID como el actual supone un dato "esperanzador". Según la consejera, se ha producido un aumento de más de 30 puntos en materia de turismo rural.

  • La rentabilidad de los hoteles de la región medida en ingreso por habitación ofertada cae un 52,6% interanual
  • El covid sigue golpeando al sector hotelero: Caen los viajeros (-79,3%) y las pernoctaciones (-75,8%) y los precios (-9,87%)

El sector turístico regional siguió sufriendo las consecuencias de la pandemia y las limitaciones de movimientos durante febrero. En el pasado mes, los hoteles de nuestra Comunidad registraron a 33.624 viajeros, casi 129.000 menos (-79,3%) que en el mismo periodo de 2020. Se produjeron 62.200 pernoctaciones, 196.400 menos (-75,8%) que un año antes.

El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha tiene previsto aprobar el próximo martes, día 16, una iniciativa similar al denominado bono turístico -una línea para estimular la demanda y el alojamiento en establecimientos hoteleros de la región- pero en este caso destinado a los alojamientos rurales de la Comunidad Autónoma.

  • El número de turistas se redujo en 58,4% y el de pernoctaciones un 42,4%
  • El sector cerró diciembre con 1.452 establecimientos abiertos (-12,5% interanual) y 1.723 empleos (414 menos)

A finales de año, 207 de los establecimientos de turismo rural de la región permanecían cerrados. Representan un 12,5% de los que un año antes tenían abiertas sus puertas. Esa disminución se tradujo en un descenso de empleo: 414 puestos de trabajo. La ocupación laboral en diciembre fue de 1.723, un 19,4% inferior a la de un año antes. El sector también redujo la oferta de plazas en 2.020, hasta las 12.076 (-14,33%). Son las consecuencias de la pandemia en un año en el que las restricciones de movimientos, los cierres perimetrales y las limitaciones a la actividad con la clausura de establecimientos en el mes de abril provocaron en Castilla-La Mancha un descenso del 58,4% en viajeros y del 42,4% en pernoctaciones. También cambiaron los hábitos del turista, que aumentó los días de estancia. El descenso de noches de alojamiento deja la contracción de la cifra de negocios en valores superiores al 40%

  • Entre julio y septiembre, tras la vuelta a la normalidad, el sector recuperó la actividad y sólo se contrajo un 7,7% anual frente al 83,6% registrado en el confinamiento

Durante el tercer trimestre (julio-septiembre) los alojamientos de turismo rural de nuestra Comunidad registraron un descenso de las pernoctaciones de un 7,7% respecto a igual periodo del año pasado. Las 17.655 pernoctaciones menos, aunque negativas, se consideran asumibles por el sector que sin embargo teme que un nuevo confinamiento o los cierres perimetrales de las distintas Comunidades Autónomas terminen por ocasionar un nuevo boquete en sus cuentas como el producido durante la duración del anterior estado de alarma y la viabilidad de los negocios quede comprometida.

El gobierno regional ha adelantado los datos de la ocupación de los alojamientos de turismo rural en el mes de julio, que ha alcanzado de media el 80% “aunque, según ha señalado la consejera Patricia Franco, se comporta de manera desigual en función de las provincias y de la tipología del establecimiento”. La titular de Economía, Empresas y Empleo ha subrayado que la elevada ocupación refuerza el mensaje de que el turismo rural es un turismo seguro y saludable en entornos naturales y parajes por descubrir.

Poca oferta, menor demanda, pero estancias medias más prolongadas. Ese es el resumen del comportamiento del sector de turismo en alojamiento rural en nuestra Comunidad durante el mes de mayo, marcado por las restricciones de movilidad por el mantenimiento del estado de alarma. La caída del sector fue muy pronunciada, lo que se dejó sentir en el empleo, que se redujo un 82,3%.

Los alojamientos de turismo rural de la Comunidad confían en las operaciones de esta Semana Santa para poder recuperar parte de los ingresos perdidos en el último año, en el que han cerrado 234 establecimientos y se han perdido más de 300 empleos. Los datos de febrero no han podido ser más desoladores. Si el año pasado en ese mes se registraban 14.206 turistas, en el de este año apenas han sido 1.450. De las 29.782 pernoctaciones se han pasado a las 9.268. Esa caída de más de 20.500 noches supone una pérdida de ingresos sólo en el mes pasado cercana al millón de euros.

El Gobierno de Castilla-La Mancha aprobará mañana una nueva medida de estímulo al consumo de servicios turísticos en la región, dirigida en esta ocasión a potenciar el turismo rural en su conjunto. La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha avanzado que la nueva medida, dotada con un millón de euros, supondrá ayudas directas a alojamientos de turismo rural y campings, empresas de turismo activo y ecoturismo, guías e informadores turísticos y agencias de viaje que comercialicen estos servicios, para que apliquen descuentos a sus clientes finales en la región, extendiendo al turismo rural la aplicación del Bono Turístico que el Ejecutivo puso en marcha a finales del pasado año.

  • Castilla-La Mancha registra una caída interanual del 92,2% de viajeros y del 64% de pernoctaciones
  • La estancia media de los visitantes fue de 10 días, la más alta de los destinos turísticos del país

En enero permanecieron cerrados 385 de los 1.600 establecimientos de turismo rural existentes en nuestra Comunidad. Son uno de cada cuatro alojamientos de este tipo que operaban un año antes. Esta situación afectó al empleo que en términos anuales se redujo en 568 trabajadores (-27,9%). El cierre de estos hoteles y casas rurales rebajó la oferta en 3.100 plazas respecto a un año antes. Aún así, con menos oferta, se mantuvo la caída de la demanda. El grado de ocupación de las plazas fue del 2,81%, (-53,2% anual). En fines de semana el índice de ocupación subió al 3,06%, pero marcó un mayor descenso interanual (-77,9%).

  • Diciembre es tras agosto el segundo mes con mayor volumen de clientes
  • Octubre, que es el tercer mejor mes para el sector, cerró con un descenso interanual de 21.350 pernoctaciones (39,8%)

El sector de turismo rural de la Comunidad está pendiente de las medidas que adopten las autoridades tanto nacionales como regionales de cara a la celebración de las fiestas navideñas y de la que depende los resultados del mes de diciembre, el segundo mejor del año. La inquietud es mayor tras los malos resultados de octubre, que aún sin el cierre perimetral de la Comunidad, se vieron condicionados por las medidas restrictivas del movimiento de otras regiones. Octubre y diciembre son junto a agosto, los mejores meses de ocupación de los alojamientos rurales de nuestra Comunidad.

  • A nivel nacional los alojamientos rurales fueron utilizados por 430.000 viajeros que realizaron 1,5 millones de pernoctaciones, un 10% menos que hace un año.

Los datos provisionales de ocupación de los alojamientos de turismo rural en Castilla-La mancha reflejan que durante ese mes el sector experimentó una espectacular subida. Con menos plazas en el mercado que un año antes, el número de pernoctaciones se disparó casi un 20%, fundamentalmente gracias a los visitantes nacionales que suplieron con creces la caída del turismo extranjero. Las cifras confirman la apuesta del turismo nacional en plena pandemia por los destinos de naturaleza y menos masificados que las zonas de sol y playa. Este buen comportamiento también se ha dejado sentir en el subsector de apartamentos turísticos, que registró un incremento de las pernoctaciones del 2,3%, a pesar de que hubo un descenso interanual del número de plazas ofertadas y de número de turistas que optaron por este tipo de alojamiento

  • El personal empleado en los establecimientos rurales ha caído un 45% respecto a junio del año pasado

El turismo rural, estratégico dentro del Plan Turístico Regional, inició la vuelta a la normalidad en junio, con la apertura de la mitad de los establecimientos, ofertando la mitad de plazas y con un 45% menos de personal que un año antes. A pesar del esfuerzo del sector, con esa apertura a medio gas, la respuesta de la demanda cayó en picado en relación al mismo mes del año anterior, un -76,8% en número de usuarios y del -65,3% en pernoctaciones.

La crisis sanitaria y el estado de alarma debilitaron una de las principales líneas de ingresos turísticos de la Comunidad, la de naturaleza, hasta el punto de que en marzo en Castilla-La Mancha sólo se registraron en marzo 3.479 viajeros y 9.154 pernoctaciones en alojamientos turísticos rurales. Un año antes, los visitantes fueron 25.249 y las pernoctaciones 46.176. El descenso en el número de viajeros fue del 86,22% y el de pernoctaciones del 80,18%. A finales de marzo trabajaban en los alojamientos de turismo rural de la Comunidad 2.025 personas, 148 menos (6,8%) que un año antes. A partir del 19 de marzo, los alojamientos turísticos fueron ido cerrando progresivamente, quedando completamente suspendida su actividad el 26 de marzo, según lo decretado por el gobierno de España. El descenso de viajeros ha sido del 81% en el conjunto de España.