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Abril 2020, el peor mes de la historia en las economías española y castellano-manchega
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Abril 2020, el peor mes de la historia en las economías española y castellano-manchega

  • Los indicadores de mayo apuntan al inicio de la recuperación de la producción de industria y construcción, en un escenario todavía de caída de ventas
  • En mayo, la región recuperó más de la mitad de los empleos perdidos en abril

viernes 05 de junio de 2020, 12:30h
La fuerte caída del mercado de la vivienda y de la producción de la industria en abril se sumaron al parón total del sector turístico, en el mes más negro para la economía española y castellano-manchega desde que hay registros. Los datos apuntan a que fue el mes en el que la economía tocó suelo empujada por la pandemia. Los datos anticipados de mayo indican una recuperación de la producción industrial y de la construcción, aunque las ventas de estos sectores siguen desplomadas.
Si tan sólo los hoteles de nuestra Comunidad perdieron una facturación de 11 millones, la producción de nuestras factorías se desplomó un 27,7% interanual, el peor dato de la serie histórica (aunque seis puntos mejor que la media nacional), que llega incluso al 90,2% de caída en las industrias de bienes de consumo duradero. En el mercado inmobiliario, las compraventas de vivienda se derrumbaron un 56,4% y las hipotecas un 48,8%. La Comunidad perdió más de 200.000 turistas, de ellos 40.000 extranjeros. La repercusión en el empleo se saldó con casi 300.000 trabajadores de empresas de la región fuera del mercado de trabajo, de ellos 199.019 inscritos en las oficinas de paro y 93.571 en regulación de empleo por fuerza mayor. La cuestión es la capacidad del tejido productivo y social para remontar ese abismo. Los datos de empleo de mayo apuntan a que la economía regional ha sido capaz de recuperar 10.100 de los 19.800 empleos perdidos en abril, aunque queda todavía por sumar los que se creaban en abril y mayo en los años anteriores.

Lo positivo del dato del empleo es que todos los sectores tiran al alza en mayo, aunque el que lo hace con más fuerza es el de la construcción, todo ello en un escenario en el que paradójicamente empeora el clima de la confianza empresarial del sector del ladrillo. La vuelta a la obra se da un mes en el que el mercado de compraventa registra fuertes caídas. Las Comunidades que experimentaron mayores caídas en las compraventas totales fueron Castilla-La Mancha (-59,3%) y Extremadura (-58,1), mientras que en el lado opuesto las que menos descendieron fueron Cantabria (-30,6%), País Vasco (-32,2%), Valencia (-33,6%) y Cataluña (-35,1%). Con relación al total de hipotecas constituidas, las que experimentaron mayores descensos fueron Navarra (-50,5%) y Castilla-La Mancha (-49,9%). Por el contrario, las que menos contracción mostraron, fueron La Rioja, que incluso subió ligeramente, el 3,5%, seguida de Cataluña (-6,4%), Valencia (-6,6%), País Vasco (-9,1%) y Andalucía (-9,2%).

En la industria, el Indicador de Coyuntura, mejora 2,1 puntos en mayo tras haber caído 35 en abril. Este indicador nacional apunta a una recuperación lenta de un sector que se ha mostrado especialmente dinámico en la economía castellanomanchega en los últimos años. Y los peores datos los contabiliza la industria de bienes intermedios, es decir la de componentes para fabricar otros bienes, que indica un descenso de pedidos para sus clientes que son otras industrias de bienes finales.

La producción industrial de mayo del sector de bienes intermedios ya se anotaba el peor registro en abril, con un descenso interanual del 42,7%. Lo mismo sucedía en el sector de bienes de equipo que es, junto al químico y el agroalimentario, uno de los pilares básicos de la industria castellano-manchega y que se anotaba un retroceso del 49,4%.

Así las cosas, se está a la espera de conocer el comportamiento de nuestra balanza comercial en mayo, especialmente lo que respecta a las exportaciones. En marzo la caída anual había sido de un 7,1% (la mitad que en el conjunto del país). La internacionalización de nuestros bienes estaba siendo uno de los ejes sobre los que se asentaba el crecimiento de la economía castellano-manchega en los últimos años.

En ese panorama, el sector servicios, que tiene un peso de dos tercios en la economía regional, ha estado pendiente de los tiempos de la desescalada. El dinamismo de la hostelería, el turismo y el comercio vendrán a marcar de forma decisiva la inclinación que presente la línea de la recuperación de la economía castellano-manchega. Por otro lado, una de las cuestiones a tener en cuenta es que el déficit de nuestra balanza comercial (de las empresas de la región salen al extranjero más dinero del que entra en su conjunto) se venía compensando con los ingresos por turismo.
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