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Los datos de operaciones dejan al descubierto las trampas del gobierno para reducir las listas de espera
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Los datos de operaciones dejan al descubierto las trampas del gobierno para reducir las listas de espera

lunes 29 de enero de 2018, 21:48h
Basta asomarse a los datos del último trimestre sobre la evolución de las listas de espera y la actividad quirúrgica del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), dependiente del gobierno para comprobar que algo no cuadra en las cifras. Si en septiembre y octubre, con 20.171 operaciones realizadas la lista de espera se incrementó en 1.806 pacientes, en diciembre, mes que se cierra el año y que contabiliza para las estadísticas del estado del sistema sanitario, la lista se redujo en 3.608 personas, a pesar de que se realizaron tan sólo 7.384 procedimientos de cirugía mayor.

Y es que, a decir de las cifras de la lista de espera, anda el SESCAM probando la paciencia de los pacientes. Primero haciéndoles esperar pacientemente durante semanas, meses e incluso más de un año para llamarles al quirófano, haciéndoles padecer sin alterarse, con lentitud, tentándoles el aguante… Que todo ello cabe en la palabra paciencia y en los pacientes, que son los que padecen física y corporalmente y -según el diccionario- “especialmente los que se hallan bajo atención médica”.

Y así hay 36.180 castellano-manchegos en las listas oficiales de los que esperan pasar por el quirófano. A esa lista hay que sumar los que el gobierno a conciencia ha dado de baja porque un día pusieron una pega para ser intervenidos cuando, de forma intempestiva y tras varios meses, les llamaron para, mandarlos a decenas y/o cientos de kilómetros para por fin ser intervenidos.

En octubre y noviembre con 20.171 procedimientos la lista creció en 1.806 pacientes en diciembre, con tan sólo 7.384 operaciones, la lista se redujo en 3.608

Durante 2017 el servicio de Salud de Castilla-La Mancha contabilizó un total de 105.877 intervenciones quirúrgicas (cirugía mayor) a pacientes de Castilla-La Mancha en centros propios y ajenos a una media de 8.823 intervenciones mensuales. En 2015 y según el anuario estadístico del Ministerio de Sanidad las intervenciones quirúrgicas llevadas a cabo en Castilla-La Mancha fueron 152.019, de las que 66.018 fueron con hospitalización y 56.276 fueron de cirugía mayor ambulatoria (operaciones de cierta complejidad que no necesitaron hospitalización). En 2015 del total de intervenciones quirúrgicas, 122.294 fueron de cirugía mayor. Estos datos suponen que en 2017 se llevaron a cabo 16.417 operaciones menos de cirugía mayor que en 2015, con una caída de la actividad quirúrgica del 13,42%.

En el pasado año, los meses de mayor actividad fueron marzo, con 11.286 operaciones, noviembre con 10.149 y octubre con 10.020. Los meses con menor número de procedimientos se corresponden con los de vacaciones de verano y de invierno. En agosto se llevaron a cabo 5.892 operaciones, en julio 7075. En enero y diciembre, donde además de fiestas navideñas influye la epidemia de gripe, fueron 8.686 y 7.384 respectivamente. Completan el cuadro los datos de febrero (9.928), abril (8.182), mayo (9.977) y junio (9.800), septiembre (7.498).

A pesar de esas 105.877 operaciones realizadas, y habiendo depurado la lista de aquellos que no aceptaron la cita que se les ofrecía, a final de año el número de pacientes en espera había aumentado en casi cien. En concreto pasaron de los 36.096 de diciembre de 2016 a los 36.180 de finales de 2017. En julio de 2015, cuando el actual gobierno asumió el poder se encontró unas listas quirúrgicas totales con 32.902 pacientes, entre los que se contabilizaban también los que estaban pendientes de una cirugía menor. Meses después de su llegada al poder, el gobierno decidió excluir a estos pacientes de las listas de espera quirúrgica por decisión administrativa.

Por otro lado, el ejecutivo no da a conocer el gasto en derivaciones a la medicina privada a final de año, aunque a finales del primer semestre ya había casi agotado los fondos que le aprobaron las Cortes.

Los datos de las intervenciones realizadas son reveladores. En principio el verano, la Semana Santa y la Navidad son las épocas con menor número de intervenciones. El mes en el que más intervenciones se realizaron en proporción a las listas de espera que había fue marzo, en el que se contabilizaron casi una intervención por cada tres pacientes en espera, aun así la lista casi ni se inmutó y sólo se redujo en 321 pacientes, es decir salieron de la lista casi el mismo número de pacientes que entraron, lo que indica que con los quirófanos a pleno rendimiento el sistema fue incapaz de reducir el déficit estructural. Este hecho se comprueba también con los datos de octubre y noviembre.

Cruzados los datos de las intervenciones realizadas con las listas de espera a finales de cada mes, el resultado indica que las cifras de esperan sufrieron una espectacular bajada en uno de los meses en el que menos operaciones hubo. En diciembre, el mes que se cierra el año y sirve para eso de la estadística, con 7.384 personas las listas de espera se redujeron en 3.608 personas. En cambio, en marzo, el mes que más se operó (11.286) intervenciones, la lista cayó tan sólo en 321 personas y en los otros dos meses de mayor actividad, la lista se incrementó. En concreto en noviembre con 10.149 procedimientos quirúrgicos, la lista de espera se incrementó en 1.186 pacientes y en octubre, con 10.020 intervenciones, el aumento fue de 620 personas. El mundo al revés, el último trimestre del año revela que cuanto más se opera más crece la lista de espera y cuanto menos se interviene más baja la lista.

El índice de variación de lista de espera en relación al número de operaciones por meses es muy indicativo. Así el mayor índice de descenso se produjo en diciembre (-48,86%), seguido de mayo (-18,73%), en el que hubo 9.977 intervenciones y un descenso de la lista de 1.869 personas. En agosto, el mes en el que menos procesos se realizaron (5.892) la lista aumentó sólo en 832 pacientes.

Y en ese tentar la paciencia, no faltan los argumentos que apelan a la estadística y no a los sufrimientos: que si antes había más, que si el plan de trabajo en red… Y los datos en verdad dicen que ahora las listas son más grande, que se opera menos y que lo del trabajo en red contribuye a que se caigan de la lista de espera más pacientes sin operar que por ser intervenidos. Castilla-La Mancha cuenta con 123 quirófanos y más de 5.250 camas hospitalarias instaladas.

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