La ausencia de novedades no resta mérito a una región que ha logrado situarse como destino gastronómico de primer nivel gracias a proyectos basados en la identidad local, la cocina honesta y la reinterpretación contemporánea del recetario manchego. La regularidad ha sido el mensaje de este año: permanencia, solidez y continuidad.
Dos grandes estandartes en el podio de las dos estrellas
La comunidad conserva a sus dos máximos referentes culinarios, ambos con dos estrellas MICHELIN:
- Maralba (Almansa, Albacete), dirigido por Fran Martínez y Cristina Díaz, vuelve a demostrar su dominio técnico y su sensibilidad hacia los productos del sureste peninsular.
- Iván Cerdeño (Toledo) mantiene también su doble distinción gracias a una propuesta que fusiona tradición toledana, cocina de entorno y una ejecución refinada que lo sitúan entre los grandes del país.
Estos dos restaurantes siguen encabezando el mapa culinario de Castilla-La Mancha y actuando como motores de atracción gastronómica en sus respectivas provincias.
Los diez restaurantes que mantienen una estrella
El resto del firmamento regional lo componen once restaurantes con una estrella, situados en las cinco provincias y referenciados como proyectos de autor, sostenibles o con identidad de territorio. Ninguno de ellos perdió la distinción:
- Casas Colgadas (Cuenca)
- Epílogo (Tomelloso, Ciudad Real)
- Coto de Quevedo (Torre de Juan Abad, Ciudad Real)
- El Bohío (Illescas, Toledo)
- El Doncel (Sigüenza, Guadalajara)
- El Molino de Alcuneza (Sigüenza, Guadalajara), que además mantiene su Estrella Verde
- Ababol (Albacete)
- Oba (Casas-Ibáñez, Albacete), también distinguido con Estrella Verde
- Raíces – Carlos Maldonado (Talavera de la Reina, Toledo)
- Retama (Torrenueva, Ciudad Real)
La permanencia de todos ellos en la guía supone un mensaje claro: Castilla-La Mancha ofrece una gastronomía consolidada, basada en el producto local, la identidad culinaria manchega y la creatividad de una nueva generación de cocineros.
La región conserva así su posicionamiento como destino gastronómico emergente, con proyectos maduros y una presencia estable en la guía más influyente del mundo.
Un año sin nuevas incorporaciones, pero con estabilidad
A nivel nacional, la nueva edición de la Guía MICHELIN mantiene intacta la cúspide de la excelencia gastronómica: los restaurantes con tres estrellas revalidaron su distinción, confirmando el liderazgo culinario de España. Entre ellos se encuentran Disfrutar, en Barcelona, que continúa como uno de los templos de la creatividad contemporánea; DiverXO, en Madrid, que sigue marcando tendencia con la cocina inconformista de Dabiz Muñoz; y El Celler de Can Roca, en Girona, consolidado desde hace años como referente mundial. También mantienen la triple distinción Aponiente, en El Puerto de Santa María, cuya propuesta marina sigue sorprendiendo por su innovación; Azurmendi, en Larrabetzu, icono de sostenibilidad y vanguardia; y Martín Berasategui, en Lasarte-Oria, la casa del chef español con más estrellas en su trayectoria.
La continuidad de este grupo élite demuestra que España conserva un ecosistema gastronómico robusto, diverso y capaz de seguir liderando el panorama internacional con propuestas que combinan identidad, técnica y creatividad.