El plan, denominado Finca Huertas del Alamillo, contempla la construcción de 55 apartamentos turísticos y 107 parcelas para autocaravanas, con capacidad total para 533 plazas. Además, incluirá restaurante, zonas comunes, piscina, pérgolas, aseos y vestuarios, así como aparcamiento para 200 vehículos. El conjunto estará rodeado de zonas verdes y espacios de ocio, en línea con un modelo de turismo sostenible.
El complejo funcionará únicamente durante la temporada anual del parque temático Puy du Fou, que opera 184 días al año, reforzando su orientación turística y la conexión con la oferta de ocio de la zona.
Sostenibilidad y abastecimiento de agua
El suministro de agua se realizará principalmente a través de la red municipal, complementado con tres captaciones subterráneas dentro de la finca. El proyecto incluye además medidas de eficiencia hídrica y una planta de tratamiento de aguas residuales, cumpliendo con los criterios ambientales exigidos por la administración autonómica.
La finca está situada en suelo rústico de reserva, cerca de la carretera CM‑401, y cuenta con la compatibilidad urbanística certificada por el Ayuntamiento de Toledo, a la espera de la calificación definitiva.
Protección ambiental
El área forma parte de una zona de dispersión de aves protegidas, que incluye especies como el águila imperial ibérica, el águila azor perdicera y el buitre negro. Por ello, el proyecto incorpora medidas para minimizar el impacto sobre la fauna durante la construcción y operación del complejo.
Impacto económico y turístico
La reconversión de Agua Loca en un complejo de turismo rural moderno y sostenible no solo preserva el valor ambiental del entorno, sino que refuerza la oferta turística de Toledo, generando empleo y oportunidades de negocio vinculadas al parque Puy du Fou y a la hostelería local. El proyecto se enmarca dentro de la estrategia de desarrollo turístico y rural de la región, con especial atención a la sostenibilidad y la integración con el paisaje.
En definitiva, la finca de Agua Loca abandona su papel histórico como discoteca y se proyecta como un referente del turismo rural vinculado a experiencias culturales y familiares, reforzando la apuesta de Toledo por un turismo más sostenible, diversificado y compatible con el medio ambiente.