www.clm21.es
Diez años de recuperación urbanística en CLM: Evolución y retos del mercado regional de vivienda
Ampliar

Diez años de recuperación urbanística en CLM: Evolución y retos del mercado regional de vivienda

Por CLM21
lunes 29 de diciembre de 2025, 11:32h
En la última década, Castilla-La Mancha ha visto cómo la construcción de viviendas recuperaba terreno tras los años de letargo poscrisis. Desde 2014 hasta 2024, la obra nueva en la región ha ido ganando volumen, impulsada por la mejora de la demanda y el dinamismo del sector en España, donde las viviendas iniciadas alcanzaron máximos de más de una década en 2024 con 136.187 unidades en todo el país.

En la última década, Castilla-La Mancha ha visto cómo la construcción de viviendas recuperaba terreno tras los años de letargo poscrisis. Desde 2014 hasta 2024, la obra nueva en la región ha ido ganando volumen, impulsada por la mejora de la demanda y el dinamismo del sector en España, donde las viviendas iniciadas alcanzaron máximos de más de una década en 2024 con 136.187 unidades en todo el país.

Las estadísticas de edificación oficiales permiten identificar tendencias claras en el mercado residencial de Castilla-La Mancha: las zonas con mayor actividad siguen siendo Toledo y Guadalajara, favorecidas por su conexión con Madrid y la demanda residencial de proximidad, mientras que provincias como Cuenca han mantenido niveles de construcción mucho más bajos, en línea con su menor dinamismo demográfico y económico.

El crecimiento de la construcción y su desigualdad territorial

Los datos nacionales, que recoge la estadística del portal inmobiliario Idealista, muestran que 2024 registró el mayor número de viviendas terminadas de los últimos años, con 100.980 unidades, un 13% más que en 2023. En Castilla-La Mancha este efecto se ha notado en los núcleos urbanos y en los entornos con mayor atracción residencial, aunque la intensidad constructiva aún está lejos de los picos previos a la crisis de 2008.

Entre 2014 y 2024 se iniciaron en la Comunidad en torno a 47.000 viviendas, una cifra que confirma la recuperación del sector tras los mínimos alcanzados a comienzos de la década pasada. El crecimiento ha sido progresivo y más intenso en la segunda mitad del periodo, especialmente a partir de 2019.

No obstante, durante la última década la actividad constructora se ha concentrado claramente en dos provincias: Toledo, con unas 16.500 viviendas iniciadas, lidera la región, impulsada por el crecimiento del área metropolitana y su conexión funcional con Madrid; y Guadalajara, con unas 10.000 viviendas, que destaca por su dinamismo asociado al Corredor del Henares y al efecto de arrastre del mercado madrileño.

Estas dos provincias suman más del 55 % de toda la vivienda nueva construida en Castilla-La Mancha durante la última década.

En el extremo opuesto se encuentra Cuenca, con apenas 4.000 viviendas iniciadas, lo que refleja una demanda débil vinculada a la pérdida de población y al envejecimiento demográfico.

La vivienda pública avanza lentamente

La brecha entre provincias no es solo cuantitativa, sino también cualitativa. Mientras el mercado libre domina la mayor parte de la actividad, la vivienda sometida a régimen de protección pública continúa siendo minoritaria, tanto en la región como en el conjunto de España, aunque en los últimos años se ha venido eperimentando una notable reactivación en el mercado castellano-manchego de las VPO, como respuesta a un panorama inmobiliario cada ez más tensionado

La vivienda protegida —aquella sujeta a un régimen legal especial de acceso y precio— representa el núcleo de la política pública de vivienda, diseñada para facilitar el acceso a los hogares con menos recursos o mayores dificultades para entrar en el mercado libre.

Pese a que no existe una estadística oficial de vivienda pública, diversos informes consultados por clm21.es apuntan a que Castilla-La Mancha cuenta con un stock de alrededor de 1.040 viviendas destinadas a régimen de protección oficial (VPO) dentro del parque público/regulado.

En este sentido, el Gobierno regional ha impulsado nuevas promociones de vivienda pública en alquiler o protegida, como las 124 nuevas viviendas en Toledo impulsadas por la Junta en 2025, dentro de un plan para dinamizar el mercado de alquiler protegido. Además, en el marco de fondos europeos (Next Generation), se han destinado inversiones para la construcción de cerca de 850 viviendas de Protección Oficial, incluyendo varias promociones en suelo público cedido en Toledo.

En definitiva, durante la década, la vivienda protegida ha representado aproximadamente el 15 % del total de viviendas iniciadas en Castilla-La Mancha. Por provincias Guadalajara presenta el mayor peso relativo, con cerca del 18 % de vivienda protegida, seguida de Toledo, Albacete y Ciudad Real, que se sitúan en torno al 13-15% y, por último, Cuenca con apenas un 10 %, lo que limita su capacidad para atraer población joven.

El reto demográfico y el acceso a la vivienda

La última década confirma que Castilla-La Mancha ha superado la etapa de parálisis inmobiliaria, pero la recuperación no ha sido homogénea ni ha resuelto los desequilibrios territoriales. La construcción se concentra en las provincias más dinámicas y mejor conectadas, mientras que la vivienda pública sigue teniendo un peso limitado.

De cara a los próximos años, administraciones y agentes del sector coinciden en que el reto pasa por incrementar el parque de vivienda asequible y orientar la inversión pública hacia áreas donde más incidencia tienen la despoblación y la pérdida de jóvenes.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios