Los datos, recogidos en el último informe de la Dirección Territorial de Comercio-ICEX en Castilla-La Mancha, muestran una economía regional que sigue ganando peso en los mercados internacionales, apoyada en el agroalimentario, pero con señales de alerta en el saldo comercial y en algunos sectores industriales.
Toledo y Guadalajara tiran del carro exportador
El liderazgo exportador vuelve a estar muy concentrado por provincias. Toledo encabeza la clasificación con 3.107 millones de euros, tras crecer un notable 11,5%, seguida muy de cerca por Guadalajara, que alcanza los 2.804 millones y un incremento del 11,9%, consolidando su papel como polo industrial y logístico de la región.
En tercera posición se sitúa Ciudad Real, con 2.195 millones, aunque con una caída del 5,8%, mientras que Albacete se mantiene prácticamente estable con 1.459 millones (-0,2%). Cuenca, con 729 millones, vuelve a ser la provincia con menor volumen exportador y un retroceso del 2,5%.
Importaciones al alza y un déficit estructural
El dinamismo del comercio exterior regional tiene su reverso en las importaciones. Hasta noviembre de 2025, Castilla-La Mancha importó 16.319 millones de euros, un 5% más que un año antes, lo que amplía el déficit comercial hasta los 6.023 millones de euros.
La tasa de cobertura, que mide el peso de las exportaciones sobre las importaciones, se sitúa en el 63%, muy por debajo de la media nacional (87,4%), reflejando la fuerte dependencia exterior de la industria regional, especialmente en bienes de equipo y productos químicos.
Por provincias, Guadalajara lidera las importaciones, seguida de Toledo, mientras que destacan las caídas en Ciudad Real (-3,5%) y, especialmente, Cuenca (-21,4%).
El agroalimentario sigue siendo la gran palanca
Por sectores, el agroalimentario continúa siendo el principal motor exportador de Castilla-La Mancha, con 3.551 millones de euros, el 34,5% del total, y un crecimiento del 5,2%. Dentro del sector, las bebidas, con el vino a la cabeza, superan los 1.016 millones, aunque con un avance más contenido (+1,8%).
Especialmente dinámico ha sido el subsector cárnico, que crece un 10,6% hasta los 712 millones, mientras que frutas y hortalizas avanzan de forma moderada. En el lado negativo, destacan los aceites y grasas, con un descenso del 10%, en un contexto de volatilidad de precios y producción.
Más allá del campo, los bienes de equipo aportan 2.416 millones, aunque registran una caída del 5,3%, evidenciando la ralentización industrial. En cambio, las manufacturas de consumo (+10,7%) y los productos químicos (+4,5%) muestran un mejor comportamiento, confirmando una cierta diversificación del patrón exportador.
Europa concentra tres de cada cuatro euros exportados
El mercado comunitario sigue siendo clave para Castilla-La Mancha. La Unión Europea absorbe el 75,3% de las exportaciones regionales, con Portugal como principal destino (2.471 millones, +9,3%). Francia y Alemania, tradicionales socios comerciales, retroceden, mientras que Italia se mantiene estable.
Fuera de la UE, destacan el crecimiento de las ventas a Turquía (+11,9%), el fuerte desplome de Rusia (-25,8%) y la evolución dispar en América. Estados Unidos, primer mercado extracomunitario relevante, reduce compras un 7,3%, mientras que Argentina sorprende con un crecimiento del 28,5%.
Mención especial merece China, cuyas importaciones desde Castilla-La Mancha se disparan un 117,7%, hasta rozar los 290 millones de euros, confirmándose como uno de los mercados con mayor potencial para la región.
Dependencia exterior de China en importaciones
En el lado de las compras al exterior, el 71% de las importaciones procede de la UE, con Alemania y Francia como principales proveedores. Sin embargo, China se consolida como el primer proveedor no comunitario, con 1.810 millones de euros, tras crecer un 32,5%, lo que refuerza el debate sobre la dependencia de suministros estratégicos.