La evolución del mercado residencial se apoya en un aumento generalizado de la actividad inmobiliaria en la región. En noviembre se registraron en Castilla-La Mancha 6.761 compraventas de inmuebles, un 2,7% más que en el mismo mes de 2024, mientras que el número total de hipotecas formalizadas se incrementó un 9,3%, hasta las 2.497. Estas cifras reflejan un mayor recurso a la financiación bancaria en un contexto de estabilización de los tipos de interés y de mayor confianza por parte de compradores y entidades financieras.
Aunque el crecimiento regional es más contenido que el registrado a nivel nacional, Castilla-La Mancha se mantiene en la franja de comunidades con saldo positivo tanto en operaciones de compraventa como en hipotecas, a diferencia de otros grandes mercados como Madrid o Baleares, donde los datos muestran retrocesos interanuales. Este comportamiento refuerza la imagen de la región como un mercado más estable, menos expuesto a fuertes oscilaciones y con precios de acceso más moderados.
En el conjunto del país, las compraventas de inmuebles crecieron un 8,1% interanual en noviembre y las operaciones de vivienda lo hicieron un 7,1%, rompiendo la tónica de contención observada durante los meses de verano. El crédito hipotecario avanza incluso a mayor ritmo, con subidas cercanas al 10% y un nuevo incremento de las hipotecas sobre vivienda, que ya encadenan más de un año de crecimiento.
En este contexto, Castilla-La Mancha consolida una senda de avance gradual, apoyada en una demanda residencial que se mantiene activa y en un mayor dinamismo del crédito, factores que refuerzan la solidez del mercado inmobiliario regional de cara al cierre del año y al arranque de 2026.