El comportamiento de los precios estuvo marcado por la evolución de la energía, que recortó su tasa anual en 1,8 puntos, hasta situarse en el -10,8%. Este descenso se explica principalmente por el abaratamiento del refino de petróleo y, en menor medida, por la bajada de los precios de la producción de gas.
Si se excluye el componente energético, los precios industriales mostraron en diciembre una tasa positiva del 0,8%, tres décimas superior a la de noviembre y 3,8 puntos por encima del índice general, lo que refleja una mayor estabilidad en el resto de actividades industriales.
Pese al retroceso registrado en el último mes del año, los precios industriales cerraron 2025 con un incremento medio del 0,9%, en contraste con las fuertes caídas del 3,7% en 2024 y del 4,7% en 2023. Este repunte anual estuvo impulsado por el encarecimiento de la energía (+2,4%), los bienes de equipo (+1,8%) y los bienes de consumo duradero (+1,4%). En sentido contrario, descendieron los precios de los bienes de consumo no duradero (-1%) y de los bienes intermedios.
Por comunidades autónomas, cuatro regiones registraron tasas medias negativas en 2025 y trece presentaron incrementos. Los mayores avances se dieron en Canarias (+9,7%), Asturias (+8,3%) y Baleares, mientras que los únicos descensos correspondieron a Andalucía (-4,8%), Murcia (-1,7%), Castilla-La Mancha (-1,1%) y Extremadura (-0,1%).
En términos mensuales, los precios industriales aumentaron un 0,4% en diciembre respecto a noviembre. Este incremento estuvo liderado por la producción, transporte y distribución de energía eléctrica, con un alza del 7,6%, y por la producción de metales preciosos (+3,4%). Por el contrario, destacaron los descensos en el refino de petróleo (-7,2%), la fabricación de otros productos químicos (-2,5%) y la producción de gas (-2,3%).