“Un nivel de degradación que no me podía imaginar”
Uno de los momentos centrales de la entrevista llegó cuando García-Page reflexionó sobre la situación política nacional. El dirigente socialista afirmó que España atraviesa un “nivel de degradación” institucional y de confrontación que no esperaba ver, y lamentó que el clima actual esté muy lejos del espíritu de consenso que caracterizó otras etapas de la democracia.
En esa línea, lanzó una frase que ha sido ampliamente reproducida: “Si hiciéramos autocrítica no haría falta la crítica”, en clara alusión a la estrategia y decisiones adoptadas por la dirección federal tras los últimos reveses electorales. Sin mencionar nombres, el presidente autonómico defendió la necesidad de análisis interno real y de escuchar voces discrepantes dentro del partido.
Defensa cerrada de Felipe González
Otro de los pasajes más comentados fue su referencia a Felipe González. García-Page calificó al expresidente del Gobierno como un “líder en mayúsculas” y sugirió que al Ejecutivo le iría mejor si escuchara su criterio.
Sus palabras llegan después de las recientes declaraciones de González mostrando su distanciamiento con la actual dirección socialista. Lejos de desmarcarse, el presidente castellanomanchego reivindicó su figura política y cuestionó las críticas vertidas contra él desde sectores del propio partido.
El legado de Sánchez y su futuro político
Preguntado por cómo pasará a la historia el actual jefe del Ejecutivo, García-Page sostuvo que el legado de Pedro Sánchez será evaluado “de forma muy diferente a como a él le gustaría”, en una reflexión que apunta a la distancia entre la gestión presente y el juicio histórico posterior.
En clave personal, el dirigente socialista descartó tajantemente tener intención de presentarse a unas elecciones generales. “No tengo ninguna intención”, afirmó. Sin embargo, dejó abierta la incógnita sobre su futuro en la política autonómica al reconocer que aún no ha decidido si volverá a optar a la reelección.
Reacciones y repercusión
La entrevista no pasó desapercibida. Diversos dirigentes y cargos orgánicos del PSOE han interpretado sus palabras como un nuevo gesto de afirmación del perfil propio que García-Page mantiene desde hace años dentro del partido, especialmente en asuntos como la política de pactos o la estrategia territorial.
En medios nacionales, su intervención fue leída como una nueva evidencia de la tensión soterrada entre Ferraz y el presidente castellanomanchego, quien gobierna con mayoría absoluta en su comunidad y reivindica esa posición como aval político.
Además del contenido político, la visita tuvo impacto en términos de audiencia, situando al programa entre los espacios más vistos de la noche y amplificando el alcance de sus declaraciones.