www.clm21.es

Castilla-La Mancha transforma las legumbres en herramienta económica de crecimiento y contra la despoblación

Castilla-La Mancha transforma las legumbres en herramienta económica de crecimiento y contra la despoblación
Ampliar
Por CLM21
viernes 20 de febrero de 2026, 07:00h

Castilla-La Mancha ha convertido en 2025 a la legumbre en mucho más que un cultivo histórico vinculado a la dieta mediterránea. Garbanzos, lentejas y otras leguminosas han pasado a ocupar una posición central en la estrategia agroalimentaria regional, combinando crecimiento productivo, rentabilidad agraria y sostenibilidad ambiental. La comunidad no solo lidera superficie en España, sino que ha transformado este sector en un pilar económico con impacto directo en el empleo rural y en la fijación de población.

El salto cuantitativo es evidente. En la campaña de la PAC 2025, Castilla-La Mancha ha declarado cerca de 170.000 hectáreas de leguminosas, lo que supone un incremento del 45,5% respecto a 2022. Con aproximadamente el 30% de la superficie nacional, la región consolida su posición de liderazgo en un contexto en el que el mercado reclama cada vez más proteína vegetal de proximidad y trazabilidad garantizada.

Este avance no se entiende sin el respaldo financiero del marco comunitario. La región es receptora de una parte sustancial de los pagos anticipados de la PAC, con una estimación de 367,8 millones de euros en ayudas directas para finales de 2025. Estas inyecciones de liquidez han permitido sostener rentas agrarias en un periodo marcado por el encarecimiento de los costes de producción y la incertidumbre climática. En paralelo, el sector primario regional aporta en torno al 5,3% del Valor Añadido Bruto (VAB) de Castilla-La Mancha, manteniendo un peso superior a la media nacional.

Industria y valor añadido: 38 empresas especializadas

El empuje exportador refuerza esa tendencia. Las ventas agroalimentarias al exterior superaron los 891 millones de euros a comienzos de 2025, confirmando la fortaleza de un modelo productivo que ha sabido diversificar mercados y ganar competitividad.

Castilla-La Mancha cuenta actualmente con 38 industrias agroalimentarias vinculadas específicamente a la producción y transformación de legumbres. Este tejido empresarial ha recibido más de dos millones de euros en ayudas a través de fondos FOCAL para modernización y mejora de la competitividad, lo que ha permitido avanzar en tecnología, certificación de calidad y logística. La cadena de valor ya no se limita a la producción primaria, sino que incorpora transformación, envasado, comercialización y distribución.

La legumbre como anclaje frente a la despoblación

Comarcas como La Manchuela, en Cuenca y Albacete, son un ejemplo de cómo este cultivo actúa como sostén socioeconómico. En territorios marcados por el riesgo de despoblación, la legumbre mantiene explotaciones familiares, genera peonadas y sostiene la actividad en cooperativas e industrias auxiliares. Además, la demanda laboral se ha diversificado: junto al trabajo agrícola tradicional, crecen los perfiles técnicos especializados en control de calidad, gestión logística y procesos industriales.

Sostenibilidad y competitividad a medio plazo

El modelo castellano-manchego incorpora un elemento diferencial: la sostenibilidad agronómica. Las leguminosas desempeñan un papel clave en la rotación de cultivos, al fijar nitrógeno en el suelo y reducir la necesidad de fertilizantes químicos. Esta función mejora la estructura del terreno, disminuye costes a medio plazo y refuerza la viabilidad económica de las explotaciones en un escenario de transición ecológica cada vez más exigente.

A ello se suma la apuesta por la calidad diferenciada y la promoción del producto local, con iniciativas como “Legumbre Viva”, orientadas a poner en valor las características organolépticas y la trazabilidad de las producciones regionales frente a las importaciones.

En un contexto de cambio en los hábitos alimentarios y creciente sensibilidad ambiental, Castilla-La Mancha ha sabido interpretar la oportunidad. La legumbre, históricamente asociada a la economía tradicional, emerge ahora como uno de los vectores estratégicos del campo regional y como una pieza clave del nuevo equilibrio entre rentabilidad, sostenibilidad y cohesión territorial.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios